Una situación tan dolorosa como inusual mantiene conmocionada a la comunidad de Cutral Co. La familia de Salvador Ferreira, el hombre que fue encontrado sin vida el jueves por la mañana en una vivienda de calle General Paz al 400, denunció que nunca fue notificada oficialmente de su muerte y que, cuando logró llegar al cementerio, el cuerpo ya había sido sepultado.
El hecho ocurrió en apenas unas horas. Según la reconstrucción realizada por los familiares, Ferreira fue hallado sin vida alrededor de las 10.30 y, cerca de las 17.30, ya había sido enterrado en el cementerio local.
Lo más grave, sostienen, es que ningún integrante de la familia recibió una comunicación por parte de la Policía, la Fiscalía o cualquier otro organismo para informar el fallecimiento o permitirles despedirse.
"Nos enteramos por las redes sociales"
El hermano de Salvador Ferreira expresó la indignación que atraviesa a toda la familia y cuestionó el procedimiento realizado por las autoridades. "Nadie nos da una explicación cierta de cómo ocurrió esto de que no nos avisaran de la muerte. No entendemos cómo puede ocurrir algo así", afirmó a la prensa local.
Según relató, recorrieron distintas dependencias en busca de respuestas. "Hablamos con la Policía y nos dicen que solamente siguieron órdenes. Fuimos a la Fiscalía, la fiscal no nos atendió y mandó a la asistente letrada. Nos dicen que van a investigar, pero ¿cómo van a investigar algo que ellos mismos ordenaron?", cuestionó.
Para la familia, las respuestas obtenidas hasta el momento son insuficientes. "Se están pasando la pelota y la verdad es que mi hermano murió a las 10.30 y a las cinco de la tarde ya estaba enterrado. Evidentemente, algo mal está", expresó.
No pudieron despedirse
La situación alcanzó uno de sus momentos más dramáticos cuando la familia conoció la noticia. Según contaron, no hubo un llamado telefónico, una notificación oficial ni una comunicación personal. "Nada, nada, nada... Nos enteramos por redes sociales", aseguró el hermano de la víctima.
Explicó que sus padres regresaban de hacer unas compras cuando un amigo de Salvador los esperaba para comunicarles la noticia. A partir de ese momento comenzó una desesperada búsqueda. Primero se dirigieron a la Sala Velatoria López, donde les informaron que el cuerpo ya había sido trasladado al cementerio. Corrieron hasta el lugar con la esperanza de llegar a tiempo. Sin embargo, cuando arribaron, el entierro ya se había realizado.
Allí se vivió una escena de profundo dolor. La madre de Salvador pidió entre lágrimas poder ver por última vez a su hijo y despedirse de él, pero eso ya no fue posible.
Reclaman una investigación
La familia exige ahora que se determine quién autorizó el procedimiento y por qué no se cumplió con la notificación a los familiares directos antes de la inhumación. Mientras las autoridades anticiparon que se revisará lo ocurrido, los allegados de Salvador insisten en que el daño ya es irreparable. "Lo único que queríamos era despedirnos de mi hermano", resumió uno de sus familiares.
El caso generó una fuerte repercusión en Cutral Co por tratarse de un procedimiento absolutamente fuera de lo habitual. La posibilidad de que una persona sea sepultada sin que su familia sea informada abrió numerosos interrogantes sobre la actuación de los organismos que intervinieron y sobre el cumplimiento de los protocolos previstos para este tipo de situaciones.
La investigación deberá establecer ahora cómo se produjo la cadena de decisiones que terminó privando a una familia de un derecho tan elemental como despedir a un ser querido.