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Lunes 20 de Abril, Neuquén, Argentina
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El ocaso de una familia narco: demolieron la casa de barrio Belgrano donde vendían droga

El inmueble había sido escenario de venta de estupefacientes y recepción de objetos robados. La demolición se concretó tras condenas firmes y marca un nuevo paso en una estrategia que avanza barrio por barrio.

Por Redacción

Lunes, 20 de abril de 2026 a las 14:53
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La casa ya no está. Donde durante meses funcionó un punto de venta de droga, hoy solo quedan escombros. El operativo se realizó este lunes por la mañana en calle Bahía Blanca al 500, en la ciudad de Neuquén, y se convirtió en el quinto derribo desde que la provincia asumió la investigación del microtráfico.

En el lugar estuvieron el gobernador Rolando Figueroa, el fiscal general José Gerez, el intendente Mariano Gaido y el jefe de la Policía provincial, Tomás Díaz Pérez. La intervención operativa estuvo a cargo del municipio.

Un lugar marcado por el delito

La vivienda no era una más. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, allí funcionaba una estructura organizada de venta de drogas que operó al menos entre marzo y octubre de 2025.

La causa derivó en la condena de María Vanessa Zamudio, quien dirigía la actividad, junto a sus hijos Martín Alexis y Brian Aníbal Mones Ruiz. En ese mismo lugar no solo se comercializaban estupefacientes: también recibían objetos robados como forma de pago.

Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron droga, dinero, un arma de fuego, una motocicleta y distintos bienes de origen ilícito.

De la condena a la demolición

El derribo no fue un hecho aislado ni improvisado. Formó parte de una decisión judicial tomada tras el avance de la causa y las condenas firmes.

Zamudio recibió una pena de cinco años de prisión efectiva, mientras que sus hijos fueron condenados a tres años de prisión condicional, con reglas estrictas de conducta. Además, el tribunal dispuso el decomiso de los bienes vinculados al delito y la clausura del inmueble, con el objetivo de evitar que la actividad se repitiera.

La demolición ejecutada este lunes cerró ese proceso.

Una estrategia que avanza

Desde que la provincia comenzó a investigar el microtráfico, el derribo de inmuebles utilizados para la venta de drogas se convirtió en una herramienta concreta dentro del plan que impulsa el Ministerio Público Fiscal junto al Ministerio de Seguridad y la Policía.

 

“Se ha hecho una red muy importante para combatir esto que lo estamos haciendo con mucha decisión”, dijo el gobernador Rolando Figueroa.

“Esto es una señal de que vamos por más”, afirmó el fiscal general José Gerez durante el operativo. También destacó el trabajo conjunto entre los organismos y la participación de vecinos.

Lo que queda después

La escena es simple: un terreno vacío donde antes funcionaba un punto activo de venta de droga. Pero detrás de esa imagen hay meses de investigación, allanamientos, detenciones y condenas.

También hay un mensaje que se repite en cada intervención: los lugares identificados como focos de este tipo de actividad no vuelven a abrir.

El derribo en Bahía Blanca al 500 no es el primero y, según anticiparon durante el operativo, tampoco será el último. Mientras tanto, en distintos puntos de la ciudad, la estrategia sigue avanzando.

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