Débora Paola Sepúlveda, más conocida como "La Chuky", quien se ganó su apodo por su pasado como Viuda Negra. Ya más grande, con las huellas de la mala vida en su cuerpo y sin las armas de seducción de otra época, cayó la semana pasada por entrar a robar durante la madrugada en una carnicería de Catriel. Por este último hecho, le formularon cargos y quedó detenida con prisión preventiva. Su extenso prontuario y múltiples causas acumuladas, todo indica que, esta vez, podría terminar con una condena de cumplimiento efectivo.
El nombre de “La Chuky” no es nuevo en Catriel. Por el contrario, hace años que aparece ligado a distintos hechos delictivos, desde robos en viviendas y hasta ataques a comercios. Su figura se volvió conocida cuando integraba una banda que operaba con la modalidad de las “viudas negras”: seducían a sus víctimas, las adormecían y luego las desvalijaban sin dejar rastro. Aquella sociedad criminal terminó con una de sus integrantes condenada, pero Sepúlveda siguió en actividad.
Además, con el paso del tiempo, su prontuario no hizo más que engrosarse. Fuentes policiales la vinculan a distintas bandas que actuaban en varios barrios, aprovechando descuidos para robar en casas, vehículos y pequeños comercios. Siempre bajo el mismo patrón: golpes rápidos, en grupo y con una lógica de repetición que generó un fuerte malestar entre los vecinos.
Y justamente ese esquema volvió a repetirse el apsado jueves. "La Chuky”" Sepúlveda cayó junto a otros tres cómplices cuando escapaban tras robar en una despensa de calle San Juan al 1.270. El grupo había violentado una reja, roto vidrios y cargado bebidas y alimentos, pero no llegaron lejos: la Policía los interceptó en plena fuga, con el botín encima.
Sin embargo, lo que terminó de encender la indignación fue un dato que en el barrio todos conocen: los delincuentes viven a apenas una cuadra del comercio atacado. La víctima, una comerciante que pelea día a día para sostener su negocio, fue blanco de personas que forman parte del mismo entorno.
Ahora, la causa quedó en manos de la fiscal Marcela Marchetti quien acusó a Sepúlveda por "robo en poblado y en banda". En este escenario, su historial juega en contra: la reiteración de delitos abre la puerta a la aplicación de la figura de reincidencia, lo que podría derivar en una pena de cumplimiento efectivo.
Por lo pronto, "La Chuky" ya fue trasladada a un centro penitenciario del Alto Valle y enfrenta un proceso que podría marcar un punto de inflexión en su carrera delictiva. Después de años entrando y saliendo, esta vez el expediente viene más pesado. Y en los barrios, donde su nombre se repite desde hace tiempo, crece una sensación que mezcla alivio y expectativa: que esta caída no sea una más.