Más de 440 controles de tránsito realizados durante la madrugada del domingo en distintos puntos de Río Negro terminaron con 12 infracciones vinculadas al consumo de alcohol al volante, entre ellas un conductor que se negó a realizar el test de alcoholemia. Los operativos, llevados adelante por personal de Seguridad Vial, se desplegaron en Cipolletti, General Roca, Dina Huapi y Bariloche. Como resultado, los vehículos de quienes infringieron la Ley de Alcohol Cero fueron retenidos preventivamente.
El mayor despliegue tuvo lugar en Cipolletti, sobre la Ruta Nacional 22 y el sector del Tercer Puente que conecta con Neuquén. Allí se realizaron controles a 274 conductores y se detectaron siete infracciones. Seis correspondieron a alcoholemias positivas y una a la negativa de un automovilista a someterse al control, situación que también implica sanciones y retención del vehículo. En esa ciudad se registraron además las graduaciones más elevadas de toda la jornada. Dos conductores circulaban con casi dos gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que multiplica varias veces el límite permitido en la provincia, donde rige la tolerancia cero.
Por otra parte, en General Roca los controles se realizaron sobre la Ruta Nacional 22, a la altura del kilómetro 1177. Allí fueron inspeccionados 47 vehículos y se detectaron dos alcoholemias positivas. Uno de los conductores presentó una graduación de 0,74 gramos por litro, mientras que otro, que manejaba una camioneta Mercedes-Benz Sprinter, registró 1,86 gramos por litro de alcohol en sangre, uno de los valores más altos del operativo provincial.
En tanto, en San Carlos de Bariloche se realizaron 120 testeos rápidos en el puesto de control ubicado sobre la Ruta 40, en la zona de Chacras. Como resultado, dos conductores fueron sancionados por conducir bajo los efectos del alcohol y sus vehículos quedaron retenidos. En Dina Huapi también se labró un acta de infracción luego de que un conductor arrojara un resultado de 0,35 gramos por litro de alcohol en sangre, por lo que su vehículo fue secuestrado preventivamente.
Los procedimientos forman parte de la política de prevención y fiscalización impulsada por el Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro para reforzar los controles en rutas y reducir los riesgos asociados al consumo de alcohol al volante.