Lo que empezó como una investigación por el robo de dos yeguas de carrera terminó abriendo varias líneas judiciales en una chacra de Mainqué. El procedimiento permitió secuestrar elementos vinculados a presuntos delitos rurales y dejó a un sospechoso prófugo de la Justicia.
La causa se inició tras la denuncia realizada por los propietarios de dos animales utilizados en competencias hípicas que desaparecieron de un establecimiento rural de Ingeniero Huergo. Desde ese momento, brigadas rurales y personal policial comenzaron una serie de tareas para reconstruir los movimientos de los equinos.
Las averiguaciones llevaron a los investigadores hasta la chacra 377 de Mainqué. Allí ocurrió uno de los episodios que terminó acelerando la intervención judicial. Según consta en la causa, un peón rural de 32 años habría amenazado a los efectivos con una escopeta cuando intentaban inspeccionar el lugar.
De acuerdo con la investigación, el hombre les habría advertido que nadie ingresaría al predio y que respondería con disparos si intentaban hacerlo. A partir de esa situación se abrió una causa por amenazas agravadas y tenencia ilegal de arma de fuego. Con una orden judicial autorizada por la fiscal Celeste Benatti, la Policía regresó al establecimiento y realizó un allanamiento que permitió encontrar distintos elementos de interés.
Entre las plantaciones y sectores de la chacra aparecieron vísceras, panzas y restos con pelaje compatible con equinos, además de una soga que fue reconocida por una de las víctimas como perteneciente a los animales denunciados como robados.
Durante el procedimiento también fue demorado un hombre de 33 años que intentaba retirarse del lugar llevando un recipiente plástico con restos animales. Su situación quedó supeditada a las pericias y a la evolución de la investigación.
Los hallazgos continuaron dentro de una vivienda, donde los efectivos secuestraron un revólver calibre 32, cinco municiones y cuatro teléfonos celulares que ahora serán sometidos a peritajes.
La sorpresa no terminó allí. Dentro de bins ubicados en el predio aparecieron 16 pollos con características similares a los denunciados como sustraídos días atrás en una chacra avícola de la región. La Fiscalía ordenó incorporarlos a una investigación paralela por presunto encubrimiento.
Mientras el peón acusado de amenazar a los policías continúa siendo buscado, los investigadores intentan determinar si todos los elementos encontrados forman parte de una misma organización dedicada al delito rural en el Alto Valle.