Una situación de violencia y agresión inaceptable se vivió durante la madrugada de este domingo en Centenario, mientras se desarrollaba un operativo de tránsito en las calles Honduras y Ecuador, en Barrio Sarmiento.
Inspectores municipales y efectivos policiales de Tránsito y de la Comisaría 52 llevaron adelante un control que terminó con el secuestro de seis vehículos por alcoholemia positivas, entre ellos una moto cuya conductora tenía 0,95 g/l y 14 actas contravencionales.
Pero lo más llamativo ocurrió pasadas las 3 de la madrugada, cuando los propietarios de algunos de los vehículos secuestrados, notaron que el chofer de la grúa, que iba a llevarse sus rodados, tenía aliento a alcohol y un comportamiento extraño.
Allí comenzaron a increparlo y forcejearse, pidiendo a los inspectores que también le realicen un test de alcoholemia a este conductor.
La situación fue escalando rápidamente hasta que llegaron a la agresión física y los efectivos policiales debieron separarlos. En esa intervención uno de los uniformados sufrió un golpe mientras otros le pedían al personal municipal que lo controlara.
Tras el altercado y las agresiones, los inspectores corroboraron que el chofer de la grúa -marca Mercedes Benz- tenía más de 1 g/l de alcohol en sangre, algo totalmente prohibido en la localidad. Además tampoco tenía la documentación obligatoria para conducir.
A la situación se sumó que este auxilio fue escoltado hasta el depósito municipal con uno de los autos secuestrados, quedando así también secuestrado el camión.