En General Roca, un robo terminó en una dramática escena cuando una vecina sorprendió a un delincuente que acababa de entrar a la casa de un matrimonio de más de 80 años. El hombre había forzado el portón, ingresado a un depósito y escapado con un ventilador de pie, pero fue descubierto antes de alejarse. Cuando la mujer decidió enfrentarlo, el ladrón sacó un arma y se la apoyó directamente contra el pecho para intimidarla.
Según la acusación fiscal, el hombre la amenazó y escapó. Pero horas después volvió a la zona y se cruzó nuevamente con la misma mujer, que otra vez le reclamó que dejara de robar a los vecinos. Esta vez, el acusado la apuntó con el arma y le robó el celular. El elemento utilizado para intimidarla parecía un arma de fuego, pero la investigación determinó que era de utilería. Aun así, la Fiscalía formuló cargos por robo agravado por el uso de un arma de fuego de utilería.
El llamado de los vecinos permitió que la Policía montara un operativo y detuviera al sospechoso a pocas cuadras. Personal de la Comisaría 21° encontró entre sus prendas el teléfono denunciado como robado y también secuestró elementos vinculados con el hecho.
Durante la audiencia, la fiscal Natalia Pascual y la adjunta Alejandra Poblete señalaron que el celular fue reconocido por su dueña y que además se encontró en un cesto de basura parte de la vestimenta descripta por las víctimas y el arma utilizada para las amenazas.
El pedido de la Fiscalía
La Fiscalía pidió que el acusado continuara detenido al considerar que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación, especialmente porque conoce a las víctimas. "Amedrentó a tres mujeres, ingresó a la casa de un matrimonio de más de 80 años, conoce a las víctimas y las víctimas a él", sostuvo Pascual.
La defensa pidió su libertad con presentaciones semanales y una prohibición de acercamiento. Sin embargo, la jueza de Garantías Claudia Lemunao tuvo por formulados los cargos y dispuso que el imputado permanezca detenido con prisión preventiva mientras avanza la investigación.