Una pelea entre dos perros en una zona rural de Roca terminó convertida en una disputa judicial que se extendió durante años y que ahora desecadenó en una condena civil por la exposición pública de una mujer en redes sociales. La Justicia consideró que las publicaciones fueron más allá del relato de un conflicto entre vecinos, porque identificaron a la mujer y difundieron información que permitía ubicar su vivienda. La sentencia fue dictada el 28 de septiembre por la jueza Agustina Naffa, aunque todavía no está firme y puede ser apelada.
El expediente recorrió un camino que tuvo de todo: dos animales muertos después de una pelea, una escopeta utilizada para intentar separarlos, una investigación penal que no pudo determinar quién efectuó el disparo, denuncias cruzadas, publicaciones en Facebook, videos, amenazas y una pericia informática que terminó siendo una de las piezas analizadas por la Justicia.
En el centro de esa historia aparece Fernando Rodríguez, un conocido periodista y conductor radial de Roca que en 2007 había llegado a la televisión nacional como participante del reality Cuestión de Peso. Casi dos décadas después de aquella aparición en Canal 13, volvió a quedar expuesto públicamente, pero esta vez por una causa judicial originada en un conflicto vecinal.
Todo había comenzado en una zona rural de Roca, cuando un American Bully perteneciente a Rodríguez y un Cocker de una familia vecina quedaron trabados en una pelea que nadie conseguía detener. La situación terminó de la peor manera. Los dos perros murieron después de que se utilizara una escopeta para intentar separarlos.
El comienzo de las denuncias
La investigación penal no logró establecer quién había efectuado el disparo y tampoco hubo cargos por maltrato animal. Sin embargo, el episodio siguió su recorrido en sede civil, donde las versiones volvieron a chocar. La vecina y su pareja señalaron a Rodríguez como la persona que había utilizado el arma. Él sostuvo otra versión: aseguró que primero intentó separar a los animales con golpes y palos y que recurrió a la escopeta cuando la pelea ya no podía ser controlada.
Pero el conflicto no terminó con la muerte de los perros. Con el paso del tiempo aparecieron nuevos reclamos y la disputa siguió en redes sociales. Rodríguez, por su actividad periodística y radial, tenía además sus propios espacios para contar lo ocurrido y defender su posición. Publicó en Facebook, difundió videos y realizó contenidos relacionados con el enfrentamiento vecinal.
Lo que hasta entonces había ocurrido entre dos propiedades comenzó a circular frente a una audiencia mucho más grande. Y ese cambio de escenario terminó siendo determinante. Según estableció la sentencia, las publicaciones no se limitaron a contar la versión de Rodríguez sobre lo ocurrido. La mujer fue identificada públicamente y, además, se difundieron datos que permitían localizar su vivienda.
Para la jueza Naffa, ese fue uno de los puntos centrales del caso. La magistrada consideró que existía un interés legítimo en contar el conflicto, pero entendió que ese derecho no habilitaba a exponer públicamente a la otra parte ni a difundir información que permitiera ubicar su domicilio. La diferencia fue clave: una cosa era contar lo ocurrido y otra, según el fallo, avanzar sobre la intimidad y la privacidad de la mujer.
La causa incorporó una pericia informática sobre publicaciones, videos y comentarios derivados de esos contenidos. También se sumaron testimonios y una evaluación psicológica. La mujer declaró que después de quedar expuesta comenzó a recibir insultos y amenazas y que la situación terminó alterando la vida cotidiana de su familia.
La evaluación psicológica describió temor, angustia y ansiedad. Otros testimonios hicieron referencia a amenazas y cambios en los hábitos familiares después de que el conflicto adquiriera repercusión pública. La jueza también valoró los comentarios ofensivos e intimidatorios realizados por terceros a partir de las publicaciones.
Pero el expediente volvió además al origen de todo: los perros. La Justicia analizó qué medidas había adoptado Rodríguez para impedir que sus animales salieran de su propiedad. Testigos señalaron que los perros cruzaban hacia terrenos vecinos y la Municipalidad de Roca acreditó que, después del episodio, había intimado al periodista a realizar un cerramiento perimetral. Una inspección posterior encontró que las condiciones no habían sido solucionadas completamente y que había perros deambulando por el lugar.
Ese elemento también fue considerado por la magistrada al reconstruir el conflicto original y las responsabilidades vinculadas con los animales. Así, lo que comenzó como una pelea entre dos perros terminó transformándose en una disputa de varios años que pasó por una investigación penal, denuncias cruzadas, reclamos entre vecinos y una batalla pública en redes sociales.
De la fama a la sentencia
Rodríguez ya conoce la exposición pública. Durante años fue la vos de un conocido grupo de rock de la región, Reina Lucila. Luego, en 2007 había sido seleccionado para participar de Cuestión de Peso, el reality de Canal 13 que seguía las historias de personas que buscaban bajar de peso. Aquella aparición lo llevó desde Roca hasta la televisión nacional.
Casi veinte años después, la exposición fue por un motivo completamente diferente. Esta vez no hubo un estudio de televisión ni una historia de superación personal. Hubo una pelea entre perros, dos animales muertos, una disputa entre vecinos y publicaciones que, según la Justicia, terminaron exponiendo a una mujer y aportando información que permitía localizar su vivienda.
La sentencia fue dictada el 28 de septiembre de 2026 por la Unidad Jurisdiccional Civil 1 de Roca. Rodríguez fue condenado en sede civil, aunque la resolución todavía no está firme y puede ser apelada. El fallo dejó establecido un límite sobre el que la Justicia puso el foco: contar un conflicto no necesariamente habilita a identificar públicamente a la otra parte ni a difundir datos que permitan encontrar dónde vive.