Una familia que circulaba por la Ruta Nacional 23 protagonizó un violento vuelco, cuando las intensas lluvias que afectan la zona provocaron la acumulación de agua sobre la calzada y el conductor perdió el control de la camioneta. El siniestro ocurrió en el sector conocido como Gauchito Gil, cerca de Pilcaniyeu y a unos 60 kilómetros de Bariloche. Los cinco ocupantes fueron trasladados inicialmente al hospital local y una mujer y su hija debieron ser derivadas posteriormente a Bariloche para realizarles estudios de mayor complejidad.
El accidente se produjo en medio de una jornada marcada por las precipitaciones, que complicaron las condiciones de circulación en distintos sectores de la región. En ese contexto, la presencia de agua sobre la Ruta 23 terminó convirtiéndose en un factor determinante para el conductor del vehículo. Según relató el conductor de la Chevrolet Blazer a las autoridades que llegaron hasta el lugar, perdió el dominio de la camioneta cuando atravesaba un sector donde se había acumulado agua como consecuencia de las lluvias. La situación provocó que el vehículo se desviara progresivamente de la calzada.
A partir de allí, la camioneta se desplazó hacia la banquina y luego continuó su recorrido hacia la sub-banquina, hasta terminar volcando. El impacto generó preocupación por la cantidad de personas que viajaban en el rodado. Por otra parte, una médica que acudió al lugar evaluó a los cinco ocupantes y dispuso su traslado al hospital de Pilcaniyeu, donde recibieron la primera atención médica. La prioridad fue determinar el estado de salud de cada uno y descartar lesiones de mayor gravedad.
Sin embargo, el operativo sanitario no terminó allí. Luego de la evaluación inicial, se resolvió que una mujer y su hija fueran trasladadas hasta el hospital Ramón Carrillo de Bariloche para realizar estudios de mayor complejidad debido a las lesiones que habían sufrido durante el vuelco.
El hecho volvió a poner en escena los riesgos que implica transitar por la Ruta Nacional 23 durante jornadas de lluvias intensas. La acumulación de agua sobre la calzada puede reducir considerablemente la adherencia de los vehículos y transformar un viaje familiar en cuestión de segundos en una situación de extrema tensión.