En pleno temporal de lluvia, viento y granizo, se produjo un violento choque entre un camión y una camioneta sobre la Ruta 250, a la altura del kilómetro 276, generó momentos de tensión y obligó a desviar el tránsito durante la noche del lunes, aunque, de milagro, no hubo heridos de gravedad.
El hecho se registró minutos antes de las 21 en el sector conocido como “el chatarrero”, una zona ya marcada por más de un susto al volante. Hasta allí llegó personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Pomona, que se encontró con una escena que, por cómo quedó todo, hacía pensar en algo mucho peor.
Según se pudo reconstruir, el camión, un Volvo con semirremolque, circulaba en sentido Villa Regina hacia Viedma cuando, en medio de condiciones meteorológicas adversas, terminó impactando de lleno contra la parte trasera de una Ford Ranger. La camioneta, en tanto, venía desde la zona rural con dirección a Lamarque.
Pero eso no fue todo. Producto del impacto, el rodado mayor quedó atravesado en la ruta, ocupando parte de la cinta asfáltica y la banquina, en sentido contrario. La imagen era clara: un gigante fuera de control que obligó a cortar y desviar el tránsito en plena noche, con todo lo que eso implica para quienes circulaban por ese tramo.
En cuanto a los ocupantes, en el camión viajaban un hombre de 55 años junto a una mujer de 48. Mientras que en la camioneta iba un joven de 27 años acompañado por dos menores de edad. Este dato no es menor, porque elevó la preocupación en los primeros minutos tras el impacto.
Sin embargo, y pese al golpe, los protagonistas aseguraron en un primer momento que no necesitaban asistencia médica. De todas formas, por precaución, se convocó una ambulancia del hospital de Lamarque. Allí fue atendida la mujer que iba en el camión, quien presentaba un corte superficial en el pie izquierdo, sin mayores complicaciones.
Finalmente, y tras varios minutos de trabajo para liberar la calzada, el camión fue reubicado y la circulación volvió a la normalidad.