El miedo se convirtió en parte de su rutina. Una mujer de Bariloche denunció que era víctima del constante acoso de un hombre al que, según aseguró, no conoce y con quien jamás mantuvo una relación ni comunicación. El denunciado aparecía una y otra vez en el comercio donde ella trabaja, intentaba hacerle regalos y su presencia comenzó a generarle temor.
La situación llegó a un punto todavía más preocupante cuando, según relató la mujer, se cruzó con el hombre en pleno centro de Bariloche. Aseguró que el denunciado se acercó e intentó tomarla del brazo. El episodio terminó de convencerla de recurrir al Poder Judicial porque, según explicó, cuando lo ve se paraliza y siente mucho miedo.
Días atrás, la mujer presentó la denuncia en la Comisaría Segunda y luego amplió su relato ante el Juzgado de Paz de Bariloche. Contó que trabaja con horarios rotativos y que en algunas oportunidades termina su jornada muy tarde, por lo que debe caminar sola hasta la parada del colectivo. En ese contexto, aseguró que la presencia del hombre le generaba una sensación permanente de inseguridad.
El comercio donde trabaja se había convertido en uno de los principales escenarios del acoso denunciado. Según su relato, el hombre concurría con frecuencia para retirar pedidos y pretendía hacerle regalos. Como la situación le provocaba miedo, la mujer comenzó a pedirle a una compañera que fuera ella quien entregara los pedidos cuando el denunciado aparecía.
La situación también comenzó a afectarla emocionalmente. La denunciante manifestó que no estaba tranquila, que lloraba con frecuencia y que no sabía cómo reaccionar cuando se encontraba frente al hombre. Dijo que se paralizaba al verlo y que el temor había comenzado a condicionar su vida cotidiana.
Ante la situación expuesta, la jueza de Paz entendió que correspondía adoptar medidas urgentes de protección y ordenó una restricción de acercamiento por 60 días. El hombre no podrá acercarse a menos de 200 metros de la mujer ni de los lugares donde ella se encuentre, y deberá abstenerse de realizar actos que puedan perturbarla. También tendrá prohibido establecer comunicación o contacto con la denunciante o con testigos por cualquier medio, incluidas las redes sociales. demás, la magistrada ordenó informar a la Comisaría Segunda y dispuso que personal policial realice rondas periódicas por el comercio donde trabaja la mujer.