Una llamada de madrugada que encendió la alarma
Lo que comenzó como un aviso de emergencia terminó con una vivienda destruida y una familia enfrentando una pérdida difícil de dimensionar.
El incendio se desató durante la madrugada de este domingo en una casa ubicada sobre Cerro Inacayal al 465, en el barrio Once de Villa La Angostura. El alerta ingresó a las 4:50 y movilizó de inmediato a dotaciones de Bomberos y personal policial hacia el lugar.
Cuando los equipos llegaron, el escenario era complejo: el fuego ya había tomado gran parte de la estructura y avanzaba sobre distintos sectores de la vivienda.
Las llamas ganaban terreno
Los bomberos desplegaron líneas de ataque para combatir el incendio de manera directa e impedir que el fuego siguiera propagándose.
La intensidad de las llamas obligó a un trabajo constante durante varios minutos. El objetivo era doble: controlar el avance del fuego y evitar que alcanzara construcciones cercanas.
Mientras el operativo avanzaba, la vivienda continuaba sufriendo las consecuencias de las altas temperaturas.
El momento más crítico
En medio de las tareas de extinción ocurrió lo que muchos temían.
La estructura, seriamente afectada por el fuego, terminó colapsando. El derrumbe confirmó la magnitud de los daños y dejó a la vivienda prácticamente destruida.
A pesar de ese escenario, los equipos continuaron trabajando entre restos de materiales quemados y sectores inestables para asegurar que no quedaran focos activos.
Horas de trabajo para evitar nuevos riesgos
Luego de controlar las llamas, los bomberos realizaron tareas de remoción, enfriamiento y verificación de puntos calientes.
Ese trabajo, menos visible pero igual de importante, permitió garantizar que el incendio no volviera a reactivarse y que la zona quedara en condiciones seguras.
Del procedimiento también participó personal de la Comisaría 28.
Una casa menos, una tragedia evitada
Aunque las pérdidas materiales fueron enormes y la vivienda quedó destruida, el dato que marcó la diferencia fue otro: no hubo personas lesionadas.
Las autoridades confirmaron que ninguna persona resultó herida durante el incendio.
Cuando las tareas finalizaron y la emergencia estuvo completamente controlada, las unidades regresaron a la central y quedaron nuevamente operativas. Detrás quedó una vivienda reducida a escombros y una madrugada que los propietarios difícilmente olvidarán.