Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento del uso de calefactores, especialistas insisten en la necesidad de realizar controles preventivos en las instalaciones de gas para evitar accidentes vinculados al monóxido de carbono. En este marco, el gasista matriculado José Carvalho brindó una serie de recomendaciones y advertencias durante una entrevista en el programa La primera mañana que se emite por AM550.
Explicó que el mantenimiento anual de los artefactos es clave para garantizar tanto la seguridad como la eficiencia energética dentro de los hogares. Según indicó, una vivienda mal aislada o con calefactores en mal estado no solo consume más gas, sino que también incrementa los riesgos de intoxicación y otros incidentes. “El sistema de gas está compuesto por cañerías, artefactos y ventilaciones. Si alguno de esos elementos presenta fallas, puede haber desde fugas y explosiones hasta intoxicaciones por monóxido de carbono”, señaló.
En este sentido, recomendó realizar la limpieza y revisión de calefactores antes del inicio de cada temporada invernal. En Neuquén capital, el costo promedio de ese servicio oscila actualmente entre los 80.000 y 100.000 pesos por artefacto, aunque los valores pueden variar según el profesional contratado y la cantidad de equipos a revisar.
Carvalho también alertó sobre una práctica frecuente: tapar las rejillas de ventilación para evitar el ingreso de aire frío. Explicó que esos conductos son fundamentales para asegurar una correcta combustión y evitar la acumulación de gases peligrosos dentro de las viviendas. Además, destacó la utilidad de los detectores de monóxido de carbono, dispositivos que permiten advertir la presencia de este gas, que no tiene olor, color ni produce irritación. Los precios de estos equipos varían entre los 80.000 y los 400.000 pesos, dependiendo de la marca y las prestaciones.
Por último, el especialista advirtió sobre los riesgos de utilizar braseros, recipientes con carbón o leña encendidos dentro de ambientes cerrados, una práctica que puede resultar mortal debido a la acumulación de gases tóxicos. “Cuando una persona se intoxica con monóxido de carbono, llega un momento en que pierde capacidad de reacción y ya no puede salir del lugar por sus propios medios”, alertó.