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“Chito” Jalil y aquella primera interna del MPN en 1987

Los inicios en la política provincial de Luis "Chito" Jalil, fallecido a los 87 años este jueves.

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El gobierno de Felipe Sapag llegaba a su fin y en la provincia no había, entonces, reelección. El MPN era poderoso, pero muy líder-dependiente, y había que resolver la sucesión, porque Felipe ya no podía ser candidato. Fue así que Sapag impulsó y alentó la realización de una interna; la primera en ese partido, que hasta ese momento había elegido sus candidatos por decisión de la Convención, el órgano partidario que compartía, con la Junta de Gobierno, la conducción institucional.

Felipe Sapag no dudó, pero, eso sí, puso un huevo en cada canasta. Dos listas compitieron, y las dos tenían algo del líder. La Celeste, la formalizada como “oficialista”, llevaba como candidatos a Pedro Salvatori y Lucas Echegaray. La Blanca, supuestamente “opositora”, nacida desde el flamante MAPO, presentaba a Luis “Chito” Jalil y Federico Bakker.

Salvatori era hombre de confianza de Sapag, e integrante de su equipo de gobierno. Pero Jalil también: fue el ministro de Bienestar Social, una cartera de las más importantes, porque desde allí se volcaban recursos para la gente más careciente, y era un instrumento electoral casi imprescindible para la mecánica de generar votos.

El hombre que murió, a los 87 años, este jueves, venía de Zapala, y había nacido en Picún Leufú. Un hombre del “interior”. Con probada militancia en el MPN. Lideró entonces aquella primera lista “Blanca”, con la consigna de la renovación partidaria. Entre sus compañeros blancos estaba Jorge Sobisch, intendente capitalino. Todo era a nivel germen, sembradío: se estaba cultivando el MPN que afrontaría la década del ’90, el fin del siglo, en una democracia todavía endeble, pero que demostró resistencia suficiente como para instalarse y llegar a estos días del siglo 21.

“Chito” Jalil anidaba entonces con su ministerio en la casita blanca de la esquina de Roca y Santiago del Estero. Campechano, compartía raíces ancestrales con el gobernador. Aquella interna, más que enfrentar, encauzó. Los celestes fueron a la guerra simulada con una canción estridente que repetía “siente cómo late”, en alusión al corazón neuquino del MPN; los blancos, con una canción compuesta por Naldo Labrín, “El movimiento va…”, que fue interpretada por un ex Huerque Mapu, residente hoy en Madrid, España: Tacún Lazarte.

Ganó Salvatori con los celestes aquella interna, en abril, y después, en septiembre de 1987, ganó las elecciones generales de la provincia, con un contundente 47,43 por ciento de los votos. “El MPN fue plebiscitado”, tituló El Diario del Neuquén. Salvatori ganó en todos los municipios, e inició una gestión que, según sus palabras, combinaría “la poesía con la computadora”.

Jalil y los blancos siguieron alentando la militancia de la renovación del MPN, que terminó siendo capitalizada por Jorge Sobisch, para ganar, en 1991, la interna y la gobernación, aliado con el senador Elías Sapag, en una coyuntura de confrontación político-familiar entre el legislador vitalicio y su hermano Felipe.

“Chito” volvió, sin embargo, a las fuentes felipistas; y fue el candidato ganador a la intendencia capitalina en 1995, año en el que retornó al gobierno de la provincia Felipe Sapag, tras imponerse en la interna con la lista Amarilla, y la consigna de que volvían los dinosaurios.

Jalil fue intendente hasta 1999, año que marcó el triunfo de Horacio Quiroga y el inicio de una larga hegemonía en la intendencia de la capital. Volvió a disputar en las urnas en 2001, como candidato a diputado nacional, y ocupó una banca en el Congreso hasta 2005.

Se mantuvo siempre muy cercano a Felipe Sapag.

 

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