Cuando los afiliados del MPN voten, el 23 de agosto, en la interna que renovará los cargos de conducción de ese partido, se avanzará significativamente en el diseño del mapa político-electoral que se establecerá en Neuquén para las elecciones de 2027, pues quedará más claro, con nombres y apellidos, el ordenamiento del nuevo oficialismo que gobierna, y que pretenderá seguir gobernando la provincia.
Se dice que el MPN, desplazado formalmente del gobierno en 2023, procurará ir tras una lista de unidad en estas internas. Son las primeras (desde 1986) que se hacen sin que esté gobernando este partido. Son, también, las primeras que tienen como referencia a Rolando Figueroa liderando el proceso político, tras superar todos los escollos que el propio partido le opuso, y decidir finalmente “competir por afuera”, con éxito, llegando a la gobernación.
El contexto del actual proceso político y económico también es singular: Vaca Muerta ya derrama enormes beneficios sobre la provincia, y provoca la convicción generalizada de que conducir este momento, desde la política, significa una oportunidad que no se repetirá; sin dramatizar, tal vez sea la última gran oportunidad que los hidrocarburos le otorgan a esta sociedad que convivió con este “monocultivo” de su economía durante 80 años del siglo pasado, más los que van de este.
Es muy probable, se admite en el establishment neuquino, que el MPN se reorganice bajo el liderazgo, formal o no, de Figueroa. Suceda o no esta circunstancia, indudablemente no podrá desconocerse el poder de quien gobierna. Sería un contrasentido, en un partido político que, desde su primera incursión electoral, ejerció la política desde el poder que implica conducir el Estado.
Por ende, lo que se ha trabajado hasta ahora, y se precipitará aceleradamente apuntando al 23 de agosto, es una gran negociación para eliminar ambigüedades, y, al mismo tiempo, definir una revalorización de la importancia de contar con instrumentos provinciales que sigan garantizando la autonomía, la independencia, del poder político mayoritario en Neuquén, respecto del contexto nacional.
El MPN formará parte, posiblemente, de la coalición oficialista que impulsará la reelección de Figueroa. No es un detalle, es importante, pues el partido renovará 20 integrantes titulares y 10 suplentes de su Junta de Gobierno, para dar por finalizada la presidencia de Omar Gutiérrez; y consagrará 52 convencionales titulares y 52 suplentes de la Convención Provincial, presidida actualmente por Jorge Sapag. Además, determinará la conducción de 22 seccionales, distribuidas en las distintas localidades principales de la provincia.
En concreto, en agosto se determinará uno de los cambios más importantes en la institucionalidad política de Neuquén: el que definirá cómo sigue el MPN, dentro de un proceso que pretende reforzar la fuerza del provincialismo en el contexto general de la Argentina.