Contralmirante Cordero dejó de ser un pequeño pueblo de paso para convertirse en uno de los destinos elegidos por quienes trabajan en Vaca Muerta. Con nuevos barrios, alrededor de 400 lotes en desarrollo y una creciente llegada de familias vinculadas a la industria petrolera, la localidad atraviesa un proceso de expansión que cambia su fisonomía.
Así lo aseguró el intendente Horacio Zúñiga durante una entrevista en La Segunda Mañana, que se emite por AM550. Explicó que el crecimiento se concentra en Cordero, donde avanzan tanto desarrollos privados como proyectos impulsados por el municipio. "Hoy estamos avanzando con fuerza en el desarrollo inmobiliario, tanto desde el sector privado como desde el municipio. Se están desarrollando nuevos loteos y eso genera una oferta de alrededor de 400 terrenos", afirmó.
Para Zúñiga, el fenómeno tiene una explicación clara: la combinación entre tranquilidad y cercanía con el corazón productivo de Vaca Muerta. "Estamos en un lugar estratégico. Una de las principales virtudes es que somos un pueblo tranquilo y con los índices delictivos más bajos de la provincia. A eso se suma el entorno natural y la cercanía con Vaca Muerta", señaló. Además, indicó que la actividad petrolera ya comenzó a sentirse en la economía local. "En el último año se radicaron entre 25 y 30 empresas, lo que generó más actividad comercial y nuevas fuentes de trabajo", destacó.
El intendente sostuvo que buena parte de la demanda proviene de trabajadores que hoy viven en Neuquén capital o Plottier y buscan mejorar su calidad de vida. "Muchos trabajadores del sector petrolero buscan una mejor calidad de vida. Nosotros estamos prácticamente al final del recorrido hacia los yacimientos y eso hace que sean de los últimos en subir al transporte y de los primeros en llegar a destino. Eso significa más horas de descanso y una mejor calidad de vida", explicó.
Según Zúñiga, el perfil de los nuevos vecinos está estrechamente ligado al desarrollo energético. "Principalmente son familias con hijos vinculadas a la actividad petrolera. Llegan profesionales y trabajadores de distintas áreas de la industria que buscan establecerse de manera permanente", dijo. Agregó que el proceso de radicación se da de manera planificada: primero compran el terreno y luego comienzan la construcción de sus viviendas.
El crecimiento también se refleja en el mercado inmobiliario. "Hoy un lote en Cordero tiene un valor promedio de unos 30 millones de pesos y, aun así, la demanda continúa siendo importante porque muchas personas priorizan la tranquilidad y la ubicación estratégica", afirmó el intendente, convencido de que la localidad seguirá recibiendo nuevos habitantes mientras continúe expandiéndose la actividad de Vaca Muerta.
A la expansión habitacional se suma el desarrollo industrial. El municipio trabaja en un parque industrial público y acompañará la puesta en marcha de otros tres emprendimientos privados. En conjunto ofrecerán alrededor de 100 lotes destinados a empresas de servicios relacionadas con la actividad petrolera.
Pero el boom también plantea desafíos. Zúñiga advirtió que el crecimiento poblacional obliga a reforzar los servicios públicos. "Hay que fortalecer el sistema de salud, la educación y la seguridad para evitar que colapsen", señaló. En ese sentido, confirmó que el municipio avanza en la construcción de un nuevo hospital en Barda del Medio y trabaja junto al Departamento Provincial de Aguas en la planificación de la infraestructura necesaria para acompañar el desarrollo de los próximos 30 años. "Hoy ya no podemos seguir creciendo sin planificar los servicios", concluyó.