La Región Confluencia, el sector más poblado y con mayor movimiento económico de Neuquén, registró una fuerte caída del delito durante 2025. Según datos oficiales del Ministerio Público Fiscal, los hechos delictivos bajaron 37,4 por ciento respecto del año anterior: pasaron de 72.175 casos en 2024 a 45.212 este año. La diferencia equivale a 26.963 delitos menos.
La cifra impacta especialmente porque se trata de la zona donde históricamente se concentra la mayor cantidad de robos, hechos violentos y delitos contra la propiedad de toda la provincia. También es el área con más circulación vehicular, crecimiento urbano y actividad comercial.
La reducción más marcada se registró en Neuquén capital. Allí, los delitos bajaron de 57.175 a 35.604 casos.
En términos absolutos, fueron 21.571 hechos menos en apenas un año.
Ocho de cada diez delitos que desaparecieron de las estadísticas de la Confluencia corresponden a la capital neuquina.
Menos margen para las bandas
En el último año crecieron los patrullajes, los controles y la presencia policial en las zonas más calientes de la Confluencia.
También se incorporaron herramientas de análisis criminal, más tecnología y una mayor presencia territorial para intentar cerrarles el paso a grupos delictivos que venían generando preocupación entre vecinos y comerciantes.
La estrategia incluyó además mejoras en los tiempos de respuesta policial y un trabajo más coordinado con la Justicia para avanzar sobre investigaciones y detectar movimientos sospechosos con mayor rapidez.
Más controles y nueva tecnología
Uno de los puntos centrales del operativo de fortalecimiento fue la incorporación de equipamiento para la Policía del Neuquén. La Provincia sumó recientemente 1.100 dispositivos menos letales Byrna, con una inversión superior a los 2.350 millones de pesos.
Se trata de equipos que funcionan mediante aire comprimido y permiten intervenir en situaciones conflictivas con un uso gradual de la fuerza. El nuevo equipamiento incluye mil dispositivos cortos y 100 largos destinados al trabajo operativo de la fuerza.
Desde el ministerio de Seguridad también destacaron el aumento de controles preventivos y el fortalecimiento de tareas de prevención en calles, barrios y accesos estratégicos de la región.
Una región que crece y exige más seguridad
La baja del delito ocurre además en un contexto de fuerte crecimiento demográfico. Neuquén atraviesa uno de los procesos de expansión poblacional más importantes del país y eso incrementó la presión sobre los servicios de seguridad y prevención.
En la última década, la población provincial aumentó más del 31 por ciento. Ese crecimiento modificó la dinámica urbana de ciudades como Neuquén, Plottier, Centenario, Cipolletti y alrededores, donde el movimiento permanente de personas y vehículos suele generar nuevas modalidades delictivas.
Pese a ese escenario, los indicadores oficiales muestran una tendencia descendente en la cantidad de delitos registrados en la Región Confluencia.
El gobierno provincial aseguró que continuará profundizando las inversiones en infraestructura, equipamiento, capacitación y tecnología para sostener la baja de los delitos y reforzar la presencia policial en todo el territorio neuquino.