El debate sobre el endeudamiento de las familias argentinas se instaló en los últimos meses en todo el país, con cifras que muestran un retraso histórico en los pagos y un uso creciente del crédito para cubrir necesidades básicas. En este contexto, la Cámara de Comercio de Viedma presentó un informe que expuso cómo esta situación repercute en la economía local.
El análisis, elaborado por el secretario de la entidad, Marcos Rodríguez Videla, advirtió que los hogares viedmenses enfrentan un escenario crítico: “La reactivación no vendrá del endeudamiento a altas tasas, sino de la recuperación genuina de la capacidad de compra de nuestros vecinos”, sostuvo.
El informe explicó que los servicios y costos fijos -luz, gas, alquileres, transporte y salud-absorbieron una porción cada vez mayor del presupuesto familiar, reduciendo el dinero disponible para las compras diarias en el comercio de cercanía.
Otro punto destacado fue el rol del crédito como salvavidas. Miles de familias recurrieron a tarjetas y billeteras virtuales para llegar a fin de mes. El endeudamiento dejó de ser un recurso para compras extraordinarias y pasó a financiar alimentos, medicamentos y servicios básicos.
La consecuencia inmediata se reflejó en el comercio local de Viedma: al destinarse los ingresos al pago de deudas y servicios esenciales, se frenó el consumo en indumentaria, calzado, gastronomía y locales de la ciudad. Esto disminuyó la liquidez de las PyMEs para reponer mercadería y sostener costos. “Es indispensable un respaldo decidido al sector comercial, porque de allí depende gran parte del empleo en nuestra ciudad”, enfatizó Rodríguez Videla.
El dirigente planteó que la salida requiere medidas concretas: equilibrio en las tarifas, planes de refinanciación accesibles y apoyo al comercio de cercanía. De lo contrario, el círculo de endeudamiento seguirá debilitando tanto a las familias como a las empresas locales.
La Cámara de Comercio concluyó que la discusión nacional sobre el endeudamiento debe traducirse en políticas específicas para ciudades como Viedma, donde la pérdida de poder adquisitivo de los hogares repercute directamente en la sostenibilidad del tejido económico.