Este lunes, Atka, la perra grande, peluda y tímida que había desaparecido el 11 de mayo, fue finalmente localizada y regresó a su hogar, recibiendo todo el amor de su familia. Su dueña, Daniela Pino, expresó en redes sociales la alegría de tenerla nuevamente junto a ella tras 28 días de búsqueda intensa.
Bones, otro de los animales que desapareció junto a Atka, había regresado sano y salvo el 22 de mayo. Sin embargo, Atka permaneció extraviada, obligando a Daniela a recorrer bardas, chacras y sectores rurales de Neuquén y Plottier mientras mantenía activa la búsqueda a través de redes sociales.
La manera en que la perra fue hallada llamó la atención por su particularidad: Daniela utilizó su propio olor y orina para guiar a Atka hasta ella. “Una persona me guió para hacer una cueva donde todos los días ponía mi ropa, sin perfume ni nada… solo mi olor, y donde me hacía orinar para que ella me encontrara a mí. Sí, sí, mi orina entre yuyos. Hoy ella orinó en la puerta de mi habitación; fue un ida y vuelta”, compartió emocionada en Facebook.
El reencuentro no solo tuvo un componente físico, sino también simbólico y emocional. “Hoy, una pareja me guió hacia ella y, como les dije, esto no se queda acá. No me acuerdo de sus nombres, pero sí tengo su teléfono y, nobleza obliga, ¡gracias! Dios y el universo son fuertes y siempre conspiran para el lado del amor”, agregó Daniela.
La mujer también aprovechó para agradecer a todos quienes la apoyaron durante la angustiosa búsqueda: “Muchas gracias, pero muchas gracias a todos, a mi manada humana que me sostuvo cuando el mundo se me venía abajo. Gracias a todos los que compartieron esta búsqueda tan eterna y, por lo que veo, ¡Atka sigue gordita! Gracias a vos, Vita; Maru; André; a mi familia; y a todos los que hicieron posible que Atka esté hoy en casa y que yo vuelva a tener una vida. Gracias infinitas”, concluyó.