La búsqueda de los perros desaparecidos de Daniela Pintos tuvo este fin de semana una noticia esperada por los vecinos de Neuquén: Bones apareció sano y salvo y ya regresó con su familia. Sin embargo, la angustia todavía no termina. La proteccionista ahora concentra todos los esfuerzos en encontrar a Atka, la otra perra que sigue desaparecida desde el barrio La Sirena.
La confirmación llegó a través de un emotivo mensaje publicado por Daniela en redes sociales, donde agradeció el acompañamiento de vecinos, rescatistas y personas que compartieron las publicaciones durante los últimos días.
“Hoy Bones me calmó el alma”, escribió la mujer, que desde hace más de una semana recorría bardas, chacras y sectores rurales de Neuquén y Plottier intentando encontrar a sus animales.
Daniela también agradeció especialmente a Carolina, la vecina que cuidó al galgo hasta que pudo reencontrarse con él. “Gracias infinitas por ser sus ojos”, expresó.
La búsqueda ahora se concentra en Atka
Con Bones nuevamente en casa, la preocupación se trasladó completamente hacia Atka, una perra grande, peluda y muy tímida que todavía no pudo ser localizada.
Según explicó Daniela, el animal tiene alrededor de 8 años, pesa entre 40 y 50 kilos, está castrada y suele esconderse en lugares tranquilos donde no haya movimiento de personas. “Atka no es agresiva. Si alguien intenta acercarse, se aleja”, advirtió.
La mujer pidió que quienes la vean no intenten perseguirla ni atraparla. Solicitó solamente fotos y ubicación para poder acercarse personalmente. “Voy a buscarte hasta mi último aliento”, escribió en otro tramo del mensaje que rápidamente volvió a viralizarse en grupos de rescate animal.
Vecinos colaboran con rastrillajes en Neuquén y Plottier
Durante los últimos días, la búsqueda se extendió por sectores de Alta Barda, el Paseo de la Costa, chacras de Plottier, zonas cercanas al río Limay y alrededores de las rutas 7 y 22.
La historia generó una fuerte repercusión en Neuquén después de que Daniela relatara en AM550 la angustia que atravesaba desde la desaparición de sus perros. “Es como buscar a mis hijos”, había dicho durante esa entrevista.
Bones y Atka desaparecieron mientras Daniela se encontraba de viaje. Al regresar a su casa del barrio La Sirena encontró varias puertas abiertas y a los animales fuera del domicilio.
Daniela pidió fotos y datos para encontrar a la perra
La proteccionista insistió en que cualquier información puede resultar clave para ubicar a Atka. También reiteró que la perra podría estar escondida en sectores con vegetación, bardas o lugares alejados del ruido.
Quienes puedan aportar datos o imágenes pueden comunicarse al 299 621 0134.
Mientras tanto, la búsqueda continúa minuto a minuto en distintos puntos de Neuquén con una consigna que vecinos y rescatistas repiten desde hace días: “Perro perdido es el que se deja de buscar”.