La angustia ya no la deja dormir. Desde hace más de una semana, Daniela Pintos, reconocida proteccionista animal de Neuquén, recorre bardas, calles, chacras y zonas rurales buscando desesperadamente a Bones y Atka, sus dos perros desaparecidos.
“Es como buscar a mis hijos”, resumió quebrada durante una entrevista en AM550 en la que pidió ayuda urgente a toda la comunidad neuquina.
Los animales desaparecieron de su casa del barrio La Sirena mientras ella se encontraba de viaje. Cuando regresó, descubrió una situación extraña: tres puertas habían quedado abiertas y sus perros ya no estaban.
“Ellos no pueden abrir y cerrar puertas. Hay cosas que no entendemos de lo que pasó”, contó Daniela.
De los tres animales que faltaban, una perra mayor ya fue encontrada herida, con un corte en el cuerpo. Pero todavía no hay rastros firmes de Bones, un galgo macho de 8 años, ni de Atka, una perra grande, tímida y muy asustadiza.
“Atka no se deja agarrar, debe estar escondida”, dijo la mujer. La mayor preocupación de Daniela hoy es Atka. La describe como una perra “lobuna”, de ojos amarillos intensos, pelaje rubio y una marca gris en forma de “V” sobre el lomo.
Según explicó, el animal le teme a la gente y probablemente esté escondido en alguna zona tranquila, con agua o vegetación.
“Ella sale solamente conmigo. Si alguien intenta acercarse, va a correr y se va a perder más. Lo único que pido es que le saquen una foto y me avisen”, explicó.
Durante los últimos días, Daniela recorrió sectores de Alta Barda, la zona del río Limay, áreas cercanas al batallón militar, chacras de Plottier y hasta sectores próximos a la Ruta 7 y la Ruta 22. “No sé por dónde empezar. Siento que puede estar del otro lado de la ciudad y seguir alejándose”, dijo.
El misterio de Bones: creen que alguien podría tenerlo
La situación de Bones es distinta. El galgo fue visto por última vez en la zona de Juan B. Justo y Bouquet Roldán. Como es un perro sociable y dócil, Daniela sospecha que alguien pudo haberlo rescatado creyendo que estaba abandonado. “Es un perro hermoso, educado y muy sociable. Tengo la sensación de que alguien lo tiene y quizás no vio las publicaciones”, señaló.
El animal está castrado, al igual que Atka, y convivía con ella desde hacía años.
“A Bones lo adopté en Parque Industrial cuando apareció perdido. Se hicieron inseparables. Dormían juntos, jugaban juntos. Ahora la casa quedó vacía”, relató.
Recompensa y pedido desesperado a vecinos
La proteccionista ofrece recompensa para quienes aporten datos certeros sobre los perros. Incluso prometió pagar un viaje al norte argentino a quien ayude a encontrarlos. “Estoy desesperada. Necesito que la gente sea mis ojos”, insistió.
También pidió colaboración con drones para rastrillar sectores de bardas y zonas de difícil acceso donde Atka podría estar escondida.
Mientras tanto, las publicaciones sobre ambos animales siguen multiplicándose en grupos de Facebook, redes de rescate animal y cadenas de WhatsApp.
La búsqueda se concentra especialmente en los barrios del oeste neuquino, sectores rurales de Plottier y zonas cercanas al Paseo de la Costa.
Cómo ayudar en la búsqueda
Daniela pidió que cualquier persona que vea a alguno de los perros no intente perseguirlos ni atraparlos. “Solo necesito fotos, ubicación y que me llamen enseguida”, explicó.
Los teléfonos para aportar información son 299 621 0134 y 299 505 5325.
“Perro perdido es el que se deja de buscar”, repiten familiares, amigos y proteccionistas que acompañan la búsqueda de Bones y Atka en Neuquén.