El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) aseguró que actualmente ninguna localidad del interior de Neuquén atraviesa una emergencia por falta de agua potable, aunque advirtió que la escasa acumulación de nieve en la cordillera obliga a planificar obras preventivas para garantizar el abastecimiento durante el próximo verano.
La situación fue explicada por Juan Vasallo, gerente general de Servicios del Interior del EPAS, durante una entrevista en el programa Espacio para Todos, que conduce Pancho Casado por Canal 24/7. El funcionario señaló que el escenario más complejo se concentra en las localidades que dependen de ríos sin regulación, donde la disminución de los caudales ya obliga a intervenir las tomas de agua.
La falta de nieve acumulada preocupa de cara al verano
Según explicó Vasallo, el problema no radica únicamente en la cantidad de nieve que cae durante el invierno, sino en la escasa acumulación de nieve compacta en las zonas altas de las cuencas.
Ese manto de nieve es el que se derrite lentamente durante la primavera y el verano, alimentando los ríos y recargando los acuíferos. Cuando esa reserva natural no alcanza, los caudales disminuyen y las captaciones de agua potable comienzan a verse afectadas.
"Lo que necesitamos es acumulación en las partes altas de la cuenca para que ese deshielo sostenga los ríos durante el verano", explicó el funcionario.
Las localidades del norte son las más expuestas
El EPAS identificó como las zonas más sensibles a Chos Malal, Andacollo, Huinganco y Las Ovejas, donde la combinación de pocas precipitaciones y bajos niveles de nieve ya impacta sobre los cursos de agua.
También se realizan intervenciones en Cutral Co y Plaza Huincul, donde los equipos trabajan sobre los sistemas vinculados a los acueductos Barriales y Buena Esperanza para mantener las condiciones de captación.
Actualmente el menor consumo propio del invierno permite que el sistema funcione con normalidad, pero el organismo reconoce que el escenario podría cambiar cuando aumente la demanda durante los meses más calurosos.
Obras para evitar problemas de abastecimiento
Ante este panorama, el EPAS puso en marcha distintas obras de adecuación y mantenimiento para sostener la provisión de agua potable.
Entre las principales tareas se encuentran la profundización de cauces, la readecuación de tomas y trabajos sobre los cursos de agua, ya que la baja de los niveles provoca que muchos ríos cambien su recorrido o dejen las captaciones parcialmente expuestas.
Estas intervenciones se realizan en el marco de la emergencia hídrica provincial, que agiliza los procesos administrativos para ejecutar obras con mayor rapidez.
La diferencia entre los ríos regulados y los ríos libres
Vasallo explicó que una de las principales diferencias entre el interior provincial y el área metropolitana de Neuquén está en el origen del agua.
Mientras la capital se abastece de sistemas regulados por embalses, muchas localidades del interior dependen de ríos libres, cuyos caudales responden directamente a las precipitaciones y al deshielo.
Eso significa que, cuando disminuye la acumulación de nieve, el agua disponible puede caer por debajo de los registros habituales, obligando a buscar nuevas captaciones o adaptar las existentes.
La prioridad seguirá siendo el agua potable
El funcionario también señaló que el EPAS mantiene un trabajo coordinado con municipios y organismos provinciales para administrar el recurso, especialmente en aquellas zonas donde los canales abastecen tanto al consumo humano como al riego.
En esos casos, remarcó, la prioridad siempre será garantizar el suministro de agua potable para la población, mientras se coordinan las acciones necesarias para atender las restantes demandas.
El invierno será determinante
Por ahora, el organismo descarta una situación crítica en las localidades que opera. Sin embargo, el comportamiento climático durante las próximas semanas será clave para definir el escenario del verano.
Si las nevadas continúan siendo aisladas y no logran generar una acumulación suficiente en la cordillera, el EPAS anticipó que podría ser necesario reforzar las obras preventivas para asegurar el abastecimiento durante los meses de mayor consumo.