El Club Social y Deportivo General Roca encendió todas las alarmas. En un comunicado dirigido a socios, deportistas e hinchas, la Comisión Directiva expuso una realidad que golpea de lleno al histórico "Depo": la institución arrastra un pasivo cercano a 950 millones de pesos, producto de juicios, deudas y compromisos legales que hoy ponen en serio riesgo su estabilidad económica.
La conducción calificó el escenario como uno de los más graves de la historia del club y reconoció que la continuidad de la institución dependerá de una administración "extremadamente prudente". En ese contexto, anunció la aplicación inmediata de severas medidas de contingencia para proteger el patrimonio y garantizar el funcionamiento mínimo de las actividades sociales y deportivas.
Según explicaron las autoridades, la crisis financiera no responde a un único factor, sino a una acumulación de litigios y obligaciones heredadas que hoy impactan de lleno sobre las cuentas del club. Entre los principales problemas mencionaron ejecuciones fiscales, demandas laborales y un convenio extrajudicial.
Sin embargo, uno de los mayores golpes para las finanzas de la institución proviene de una sentencia civil de importante magnitud, originada por un grave accidente que sufrió una espectadora dentro de las instalaciones del club. Ese fallo incrementó considerablemente el pasivo y agravó una situación que ya era compleja.
Frente a este panorama, la Comisión Directiva decidió hablar sin rodeos y transmitir lo que definió como una "cruda realidad". En el comunicado advirtió que el contexto actual no admite errores y que cada decisión económica deberá tomarse bajo un estricto control de los recursos disponibles para evitar un deterioro aún mayor.
Además, la actual conducción dejó abierta la puerta a una fuerte ofensiva judicial. Informó que analiza iniciar acciones legales contra exintegrantes de comisiones directivas y también contra asesores legales que participaron en los procesos que, según sostienen, derivaron en la delicada situación que hoy atraviesa la institución.
El mensaje fue contundente. "No permitiremos que las negligencias del pasado destruyan el esfuerzo del presente, ni que sepulten la rica historia de nuestro club, construida con sacrificio, pasión y sentido de pertenencia por generaciones de socios", expresaron las autoridades.
Pese al complejo escenario, desde el club aseguraron que las actividades continuarán desarrollándose. No obstante, reconocieron que la continuidad de las disciplinas formativas y competitivas dependerá de la optimización de los ingresos y, especialmente, del cumplimiento en el pago de las cuotas sociales.