Vive en una residencia estudiantil de Ingeniero Jacobacci, cursa el último año de una escuela técnica y necesitaba ayuda para afrontar sus gastos diarios. La distancia parecía un obstáculo imposible, pero una mediación virtual permitió llegar a un acuerdo que le garantizará un ingreso mensual para terminar sus estudios.
A más de 1.500 kilómetros de distancia, una estudiante de la Línea Sur rionegrina logró algo que parecía difícil: conseguir que su padre, radicado en Catamarca, se comprometiera a realizar un aporte alimentario para ayudarla a terminar la escuela.
La joven, oriunda de un paraje de Chubut, cursa el último año de una escuela técnica. Aunque tiene cubiertos el alojamiento y la escolaridad mediante un programa estatal, los gastos cotidianos vinculados a los estudios, el transporte, los materiales y la vida diaria se habían vuelto cada vez más difíciles de afrontar.
El gran problema era la distancia. Mientras ella estudia en Río Negro, su padre vive y trabaja en relación de dependencia en Catamarca. Sin embargo, las nuevas tecnologías hicieron posible lo que parecía complicado: ambos participaron de una mediación mediante videoconferencia, sin necesidad de viajar cientos de kilómetros.
La negociación contó con la intervención de profesionales de distintas localidades y culminó con un acuerdo que garantiza un ingreso económico para la estudiante. El padre aceptó aportar un porcentaje de su salario, con un monto mínimo asegurado, incluyendo también el sueldo anual complementario. Además, autorizó que el dinero sea retenido directamente por su empleador y depositado en una cuenta judicial.
Desde la Defensa Pública destacaron que este tipo de herramientas permiten acercar soluciones concretas a personas que viven en distintos puntos del país. "Las nuevas tecnologías evitan que las distancias geográficas se conviertan en una barrera para ejercer derechos básicos como la educación y la asistencia alimentaria", señalaron.
El caso comenzó a gestionarse cuando tomó intervención el entonces defensor público civil de Ingeniero Jacobacci, Héctor Ziede, quien inició las gestiones para localizar y contactar al progenitor. Tras su jubilación, el proceso continuó con la participación de la Defensora Marc y del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC), que logró cerrar exitosamente las negociaciones.