En los últimos días de abril, el otoño se afirma en su convicción deshojadora, y la cantidad de hojas muertas se incrementa. Esto obliga, al menos a algunos municipios, como es el caso de Cipolletti, a desplegar un gran operativo de recolección, que se hace con grandes bolsas verdes de plástico, en las que los barrenderos municipales juntan esas hojas que, si llueve, pueden convertirse en un problema al obturar la circulación de agua por los lugares establecidos para el escurrimiento.
Así, la ciudad, por estos días, muestra las grandes bolsas repletas de hojarasca, cada cuadra, o media cuadra, según el paisaje y la cantidad de árboles de cada barrio. Pero no en el sector de las 200 viviendas: allí se ha registrado una historia singular, con gran repercusión polémica en las redes digitales, pues una persona, un hombre joven, se ha dedicado a vaciar, una por una, las grandes bolsas verdes, para llevarse ese plástico, vaya a saber con qué fines.
Así, el municipio junta, y el hombre desjunta; y todos opinan, aunque nadie ha hecho nada en concreto, a la hora en que se escribe esta nota, para resolver el problema, más que publicar en redes, y recibir centenares de comentarios del más diverso calibre.
En contra, a favor; humanismo versus pragmatismo; apuntes jocosos de muchos que no se toman la situación en serio…en fin, hay de todo, con ese afán tan siglo XXI de hacer de cualquier situación un intercambio bélico, virtual, por suerte.
¡Es el hombre de la bolsa!, dice uno, con más ganas de describir que de opinar; yo que vos llamo al 911. lo siguen con las cámaras y lo agarran. Las cámaras andan para esto. Para los chorros, no, apunta otra, con cierto filo; es probable que sea una persona con problemas o necesidades especiales, cosa que la municipalidad no brinda, ergo, este tipo de cosas seguirá pasando, más allá de la violencia con la que alguna parte de la sociedad le gustaría reaccionar, eso solo empeoraría las cosas, sostiene otro ser pensante, yendo más allá de la anécdota; y uno le responde: Se llama Víctor, vive en las 200, y sí tiene problemas. Dejalo así, Marcelo (el autor de la publicación) y te vas a ahorrar 10 mil problemas vos.
Así las cosas, queda marcada la diferencia entre la virtualidad y la realidad: en las redes, se hace conocer el caso, y quién más, quién menos, las opiniones; en la realidad, las bolsas verdes del municipio desaparecieron en manos del liberador de hojas secas.