El Gobierno de Neuquén continúa con su política de tolerancia cero contra los trabajadores de la Administración Pública que incurran en faltas graves. En este caso, el Ejecutivo que conduce Rolando Figueroa formalizó la cesantía de tres estatales que cometieron diversos ilícitos para ausentarse a sus puestos de trabajo.
Walter López se desempeñaba como enfermero en el Hospital Castro Rendón de la capital provincial. Fue despedido a través de una exoneración producto de que presentó certificados truchos para justificar ausencias los días 3 de abril, 14 de mayo, 22 de mayo y 6 de junio del 2024.
Los auditores señalaron que “no existe excusa alguna que lo deje fuera del reproche disciplinario” y que, “más allá de constituir un posible delito contra la Administración Pública, sus acciones reflejan “notoria indignidad moral”.
Laura Peralta, planta permanente del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, faltó a trabajar del 2 al 5 de enero y del 22 de enero al 5 de junio de 2024 de manera injustificada, razón por la cual se le endilgó abandono de cargo. El Gobierno investigará si cobró por los días no trabajados y, de ser así, iniciará acciones legales correspondientes para recuperar el dinero.
Finalmente, Celsa Soria, planta permanente del Ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, faltó de forma injustificada a su lugar de trabajo entre el 2 de enero y el 28 de junio de 2024.
La mujer reconoció los días de inasistencia, pero -según se indicó al respecto- no aportó pruebas que pudieran confrontar las políticas de tolerancia cero y cuidado de los recursos del Estado.