Hace meses existe una suerte de conflicto de intereses entre el Gobierno de Neuquén y el Ejecutivo nacional en relación a la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), complejo que está inactivo hace siete años.
En la actualidad, el activo de la planta está en manos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), un organismo del Estado nacional dedicado a la investigación y al desarrollo de energías.
De acuerdo a la información que pudo recopilar este medio, el Ejecutivo que conduce Rolando Figueroa pretende obtener la concesión a través de la empresa provincial Servicios de Ingeniería del Petróleo (ENSI), para de esa forma iniciar un proceso de licitación que permita conseguir financiamiento para volver a poner en funcionamiento la PIAP, cuya producción hoy es demandada para fines industriales y de investigación.
Sobre este tema, MejorInformado se contactó con el director de ENSI y exministro de Infraestructura de la Provincia, Rubén Etcheverry.
“El Gobierno nacional tiene un activo importante que no puede mantener”
“El Gobierno nacional tiene un activo importante que no puede mantener y tampoco hace nada para resolver el problema. Eso se haría dándonos la concesión a la ENSI, como estaba previsto en enero cuando cambiaron las autoridades. Este es un problema de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que es la dueña del activo. Hace siete años que está parada la planta, en el Gobierno anterior se firmó un contrato para que se pudiera poner en funcionamiento a partir de una inversión de Nación. Este Ejecutivo rescindió el contrato el año pasado y no puso plata”, explicó el funcionario en primer lugar.
“Hay todo un mercado para vender el agua para usos industriales y de investigación”
En el mismo sentido, Etcheverry continuó: “Desde entonces, la ENSI que es una sociedad mixta entre el Gobierno provincial y la CNEA sigue haciéndose cargo de la conservación a su propio costo y sin formalización de un contrato. Eso genera angustia e incertidumbre. Ahora hubo una intimación para que se resuelva la situación. La planta de agua pesada es algo que se usa por la importancia de la energía atómica, hay todo un mercado para vender el agua para usos industriales, de investigación, entre otras cosas”.
Por otro lado, el director de ENSI aclaró que pidió “hacer una licitación para ver quién estaba interesado en comprar el agua que producimos, y lo concreto es que se presentaron ocho ofertas. Con los compromisos de compra salimos a buscar financiamiento”.
“No se inicia un proceso que fue anunciado para licitar la planta”
Sobre cómo fue el proceso de negociación con Nación, Rubén Etcheverry manifestó: “Nos dieron la concesión, en un momento cambiaron las autoridades y hubo una licitación, es decir se cambiaron las condiciones, hoy no hay fechas para nada. No se pagan las deudas, no hay un contrato de conservación sobre el activo y no inician el proceso que anunciaron para licitar la planta. En este contexto, no nos queda otra de que se haga cargo Nación”.
Finalmente concluyó: “Cada vez la conservación es más precaria. Hay riesgos ambientales importantes, la gente no cobra o lo hace en puchitos, el Gobernador está hablando con Caputo (ministro de Economía de la Nación) para ver cómo se puede solucionar esto”.