La Municipalidad de Neuquén mantiene el objetivo de finalizar la obra de la Gran Avenida antes de que termine el año, pese a las demoras que generaron las lluvias durante el invierno. El avance se sostiene en distintos frentes de trabajo y la expectativa es habilitar nuevos sectores al tránsito hacia fines de octubre.
La jefa de Gabinete municipal, María Pasqualini, recorrió el sector 5 de la obra y destacó el ritmo de ejecución que mantienen las empresas a cargo. “Se viene trabajando muy rápido, se viene trabajando a la neuquina, como dice el intendente Mariano Gaido, con mucho compromiso de las empresas”, afirmó.
En algunos sectores de la traza ya se instalaron luminarias y avanzan los trabajos de soterramiento de los cañeros de electricidad y fibra óptica. Además, parte de la avenida ya cuenta con la primera capa de asfalto.
Las lluvias complicaron los trabajos pero no cambiaron los plazos
Pasqualini explicó que la prioridad ahora es avanzar con la parte vial para habilitar la circulación vehicular y continuar luego con las tareas sobre las colectoras. La planificación original sufrió modificaciones por las intensas lluvias del invierno, que acumularon más de 100 milímetros de precipitaciones.
En uno de los sectores fue necesario realizar dos veces el recambio de suelo debido a las condiciones del terreno. “Eso hizo que este sector estuviera un poco más lento, pero ya agarró ritmo nuevamente”, señaló la funcionaria.
A pesar de esas complicaciones, desde el municipio aseguran que el cronograma general se mantiene. “Nosotros queremos para fin de año tener esta obra lista”, afirmó Pasqualini.
Una obra clave para la ciudad
La jefa de Gabinete destacó que los recursos para completar la obra están garantizados y que fueron previstos desde el momento en que se tomó la decisión de avanzar con el proyecto. “El dinero para esta obra ya estaba anclado, lo que permite ir acompañando a las empresas con el avance”, explicó.
Pasqualini también resaltó la importancia de la obra pública dentro del presupuesto municipal. “El 42 por ciento de nuestro presupuesto está vinculado a las obras que la ciudad necesita”, indicó, y agregó que el superávit municipal se destina a estos proyectos y a los trabajos que se realizan en los barrios.
Por su parte, el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, detalló que actualmente se trabaja en distintos sectores, entre ellos la zona de Saturnino Torres. “En gran parte de la traza ya estamos con las dos bases negras y, en otras, con una”, explicó.
La estructura de la avenida contempla dos capas de base negra de siete centímetros cada una y una carpeta asfáltica especial de cinco centímetros. Nicola explicó que este diseño forma parte del “paquete estructural”, definido según el peso y la cantidad de vehículos que circularán por cada sector.
Además, continúan los trabajos de recambio de suelo en los sectores afectados por las lluvias, junto con la construcción de cordones cuneta y los cañeros ubicados sobre el boulevard central. “Estamos terminando de hacer recambio de suelo en este sector, que tuvo bastante complicación con el tema de la lluvia, para empezar a colocar la primera base negra”, detalló.
El funcionario señaló que el objetivo es que hacia fines de octubre pueda definirse el momento en que comenzará a circular el tránsito por algunos sectores. La obra avanza con varios frentes abiertos y apunta a completar la calzada principal para luego continuar con las colectoras.
Una traza pensada para tránsito liviano y pesado
Nicola explicó que la avenida contará con carriles preparados para diferentes tipos de circulación, de acuerdo con las características de los vehículos que utilizarán la vía. “Los tres primeros carriles son para el tránsito más rápido y liviano, el cuarto carril es para el tránsito lento y pesado”, detalló.
Según indicó, esta diferenciación requiere una estructura particular en la construcción de la calzada. Con el avance de los trabajos, el municipio busca liberar sectores progresivamente y completar la Gran Avenida antes de finalizar el año.