El Gobierno de Río Negro dio un nuevo paso para ayudar a las familias a gastar menos en energía. Luego de firmar los comodatos con vecinos de Bariloche, funcionarios provinciales recorrieron la fábrica Ignis, en Ingeniero Huergo, donde ya se fabrican las estufas de alto rendimiento que serán entregadas a 39 hogares del barrio Alún Ruca como parte del Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE).
La iniciativa busca que la regularización del servicio eléctrico no se transforme en una carga para las familias. Muchas de ellas pasaron de conexiones precarias a contar con un suministro formal y medidores, por lo que ahora comenzarán a recibir facturas de electricidad. Frente a ese escenario, la Provincia apuesta por equipos de calefacción más eficientes que permitan reducir el consumo y, al mismo tiempo, mejorar el confort dentro de las viviendas.
En ese contexto, los equipos de la Secretaría de Energía y Ambiente visitaron la planta donde se fabrican las estufas metálicas Ignis, uno de los modelos elegidos para esta experiencia piloto. Allí pudieron observar de cerca el proceso de producción y conocer las mejoras incorporadas para aumentar el rendimiento, reforzar la seguridad y disminuir el consumo de leña.
La propuesta no se limita a entregar un artefacto. Además del comodato gratuito, las familias recibirán capacitación para utilizar correctamente las estufas y participarán de un seguimiento técnico que permitirá medir el consumo de leña, el gasto eléctrico y el impacto real que tendrá el programa en cada hogar.
Desde la Secretaría de Energía y Ambiente explicaron que el objetivo principal es acompañar el proceso de normalización del servicio con soluciones concretas. La intención es que la incorporación de medidores y el acceso legal a la electricidad no golpeen el bolsillo de los vecinos, sino que vayan de la mano de herramientas que ayuden a consumir menos energía.
Al mismo tiempo, el proyecto también representa un impulso para la producción rionegrina. Las estufas son fabricadas íntegramente en Ingeniero Huergo y la empresa ya trabaja en un pedido de 150 equipos. La primera entrega está prevista para los próximos días, mientras avanza la producción del resto de las unidades.
El fabricante explicó que el desarrollo de estas estufas fue el resultado de un trabajo conjunto con el Gobierno provincial. Incluso, el equipo técnico recorrió el barrio Alún Ruca para conocer las necesidades de las familias y adaptar los equipos, incorporando mejoras vinculadas a la eficiencia, la seguridad y la reducción de emisiones.
La experiencia forma parte del Programa de Acceso Seguro a la Electricidad, una política que apunta a eliminar conexiones irregulares, reducir riesgos eléctricos y garantizar un servicio más seguro en barrios populares. Ahora, con la incorporación de estufas eficientes fabricadas en Río Negro, la Provincia busca que esa transformación también se traduzca en un alivio para la economía de decenas de familias que afrontan el invierno con una nueva herramienta para calefaccionarse mejor y gastar menos.