El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer su pronóstico climático trimestral para el período julio-agosto-septiembre de 2026, en el que analiza las tendencias de temperatura y precipitaciones en todo el país. El informe incluye proyecciones clave para la región patagónica y, en particular, para la provincia de Neuquén.
Según el organismo, el oeste y sur de la Patagonia —zona en la que se encuentra Neuquén— presentan una mayor probabilidad de registrar temperaturas normales o superiores a la media histórica durante el trimestre invernal. Esto no implica la ausencia de frío, sino una tendencia general que no perforaría los valores promedio habituales.
En términos concretos, el SMN aclaró que durante estos meses seguirán siendo frecuentes las heladas, nevadas en zonas cordilleranas y episodios de aire polar. Sin embargo, estos eventos extremos convivirán con períodos más templados, lo que podría equilibrar el promedio térmico del trimestre.
El organismo también subrayó que el pronóstico estacional no descarta irrupciones de aire frío intensas y de corta duración. De hecho, la actual ola polar que afecta a la región, con temperaturas muy por debajo de lo habitual, es un ejemplo de este tipo de fenómenos que pueden ocurrir aun dentro de una tendencia general más moderada.
En cuanto a las precipitaciones, el informe señala que el oeste patagónico presenta una probabilidad mayor de registrar valores normales o superiores a la media, lo que incluye a la zona cordillerana de Neuquén. Esto podría traducirse en acumulaciones de nieve dentro o por encima de los registros históricos, un dato relevante para el turismo invernal.
Para el este de la Patagonia, el pronóstico es aún más marcado, con una tendencia hacia precipitaciones superiores a la normal durante el trimestre. En contraste, el sur de la región muestra un escenario de lluvias y nevadas dentro de los valores habituales, sin desvíos significativos.
El SMN recordó finalmente que estos pronósticos no indican el estado del tiempo día por día, sino tendencias generales a nivel estacional. Por ello, pueden registrarse eventos extremos como olas de frío o lluvias intensas, aun cuando el promedio trimestral se mantenga dentro de los parámetros normales establecidos.