Un incendio provocó importantes pérdidas materiales en una vivienda de Huinganco y dejó destruidos dos galpones, un automóvil, herramientas y una gran cantidad de madera. El fuego comenzó en el vehículo y rápidamente alcanzó las construcciones ubicadas a pocos metros, aunque la vivienda principal pudo ser preservada y no hubo personas heridas.
Amable Barrera relató que intentaba poner en marcha su automóvil debido a las intensas heladas que afectan al norte neuquino. Para hacerlo, conectó la batería con otro vehículo mediante un puente y consiguió encender el motor.
Minutos después, el propietario observó humo que salía del capó. Al acercarse para revisar el automóvil, advirtió que las llamas ya habían comenzado y que el fuego avanzaba rápidamente.
El incendio alcanzó los dos galpones instalados junto al vehículo. Las estructuras almacenaban herramientas de trabajo, una motosierra, una máquina curadora y una importante cantidad de madera estacionada y cepillada. Todos esos elementos quedaron destruidos por el fuego.
La vivienda familiar quedó fuera del alcance de las llamas. Tampoco se registraron personas lesionadas, mientras vecinos y distintas instituciones se acercaron para colaborar con la familia afectada.
Los vecinos volvieron a reclamar un cuartel en Huinganco
Bomberos y personal policial de Andacollo participaron del operativo y trabajaron para controlar la emergencia. La localidad está ubicada a unos cinco kilómetros de Huinganco, por lo que los equipos deben trasladarse desde allí cada vez que se necesita asistencia.
La situación volvió a instalar en la comunidad un reclamo que lleva años: Huinganco necesita contar con un cuartel de bomberos voluntarios propio. Para los vecinos, la distancia puede convertirse en un factor determinante cuando las llamas avanzan sobre una vivienda o una estructura.
Barrera señaló además que la localidad tiene una particularidad que aumenta la preocupación. Huinganco está rodeado de bosques y cuenta con sectores donde un incendio puede propagarse con rapidez, especialmente bajo determinadas condiciones climáticas.
El incendio también dejó expuesta la vulnerabilidad de las familias que viven en zonas cordilleranas durante los períodos de frío extremo. Las heladas obligan a utilizar distintos métodos para poner en marcha los vehículos y, en este caso, una maniobra habitual terminó con el automóvil envuelto en llamas.
A pesar de las pérdidas, la familia destacó el acompañamiento recibido durante la emergencia. El daño alcanzó bienes de trabajo y materiales acumulados durante años, pero ninguna persona resultó herida.