El calendario de la fruta marcaba su vida laboral: durante varios años, un trabajador rural de Roca iba de la cosecha a la poda según avanzaban las temporadas. Entre mediados de enero y fines de abril levantaba fruta y, cuando llegaba el frío, cambiaba las herramientas para dedicarse a la poda hasta fines de agosto.
Pero en plena temporada de poda llegó el conflicto. La empresa lo intimó para que volviera a presentarse a trabajar. El hombre recibió la intimación y al día siguiente hizo algo que sería clave en el juicio: presentó un certificado médico que indicaba una licencia.
La empresa, sin embargo, tomó otra decisión y lo despidió por supuesto abandono de trabajo. El trabajador no se quedó de brazos cruzados: rechazó el despido mediante un telegrama laboral y sostuvo que la firma sabía que estaba de licencia. La discusión terminó en una instancia de conciliación, pero no hubo acuerdo y el hombre decidió llevar el reclamo a la Justicia.
El caso llegó al fuero Laboral de Roca y el Tribunal terminó poniéndose del lado del trabajador. La Justicia consideró que el despido había sido injustificado y ordenó a la empresa pagar las indemnizaciones reconocidas, con los intereses correspondientes, además de entregar la documentación laboral.
La clave estuvo en que una ausencia no alcanza, por sí sola, para hablar de abandono. Para que exista esa causa de despido debe haber una intimación concreta para regresar y, además, una verdadera intención del trabajador de no volver al empleo. En este caso, la licencia médica presentada antes del despido fue considerada una señal clara de que esa voluntad de abandonar el puesto no existía.
El expediente tuvo además otro dato que terminó jugando a favor del trabajador: Patagonian Fruits Trade no contestó la demanda dentro del plazo y fue declarada en rebeldía. Aunque posteriormente se presentó en el juicio, esa situación permitió presumir ciertos los hechos lícitos relatados por el empleado y tener por auténtica la documentación que había presentado, siempre dentro del análisis que hizo el Tribunal sobre las pruebas y las normas aplicables.
Finalmente, la sentencia reconoció distintos conceptos laborales, entre ellos antigüedad, preaviso, integración del mes de despido, aguinaldos, diferencias de haberes, diferencias de aguinaldo y vacaciones proporcionales. Así, el trabajador que había sido despedido bajo la acusación de haber abandonado su puesto terminó obteniendo un fallo favorable y la empresa deberá afrontar el pago de las sumas determinadas por la Justicia.