El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, sostuvo que Vaca Muerta “garantiza la seguridad energética” de Argentina frente a la crisis de energía global, destacando su rol como amortiguador económico y su consolidación como política de Estado.
En diálogo con el programa No Vale Arrugar por Splendid 990, Sapag aseguró que Vaca Muerta no solo es una fuente de recursos, sino un “faro” en medio de una crisis energética global que ha obligado a las potencias a retomar fuentes de energía convencionales y nucleares ante el bloqueo del Estrecho de Ormuz, en el marco de la guerra librada entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Al respecto, señaló que “el bloqueo del Estrecho de Ormuz genera una crisis energética. Hay países que ya están trabajando en distintos aspectos de generar energía como el carbón o la energía nuclear”.
Frente a esto, resaltó que Vaca Muerta se posiciona como un “amortiguador” para Argentina y la región, aportando actualmente el 70% del gas y del petróleo que produce el país.
Al resaltar la capacidad de producción del yacimiento, indicó que “es la que permite resolver el denominado triple trilema energético, que es tener energía segura, asequible a precios razonables y, además, con cuidado ambiental”.
El exmandatario recordó que el desarrollo de los no convencionales comenzó como una estrategia provincial para captar recursos estratégicos, pero que con el tiempo “se convirtió en una estrategia de Estado que adoptaron los distintos gobiernos nacionales”.
En esa línea afirmó que “Vaca Muerta parece ser un faro que ilumina el camino y el rumbo de llegar a un puerto de destino”, subrayando que hoy todos los dirigentes políticos están "calibrando" la magnitud de esta riqueza para ponerla en su máxima potencia.
En otro sentido, Jorge Sapag destacó el impacto en la macroeconomía al indicar que “ayuda a la balanza de pagos, a tener divisas y a ahorrarlas porque si tuviéramos que importar el gas y el petróleo no alcanzarían las reservas del Banco Central para hacerlo”, calculando que “tendríamos que disponer de no menos de US$20.000 millones”.
Con el ritmo actual de récords mensuales de producción, Sapag proyecta una balanza comercial donde el sector aporte en 2030/2031 unos US$30.000 millones netos al país.
Al referirse a la expropiación de YPF, Sapag recordó que en su momento le manifestó a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner sus dudas sobre la nacionalización de la petrolera de bandera.
“Le manifesté que la expropiación de YPF iba a demorar las inversiones. Nosotros creíamos que había otras salidas y otras soluciones, pero se eligió ese camino”, recordó, aunque destacó que hoy el desarrollo se está logrando bajo parámetros de sustentabilidad social, ambiental y económica.