La intensa lluvia que cayó sobre Neuquén volvió a exigir al sistema de desagües de la ciudad, aunque el balance oficial fue positivo. Desde la Municipalidad señalaron que las precipitaciones constantes favorecieron el funcionamiento de los pluviales y permitieron evitar inconvenientes mayores, aunque hubo algunos sectores donde será necesario ejecutar nuevas obras.
El subsecretario de Medio Ambiente de la Municipalidad de Neuquén, Cristian Haspert, explicó en diálogo con Neuquén.Ar en AM550 que el personal trabajó durante toda la jornada del viernes y continuó las tareas hasta las primeras horas de este sábado. "Las lluvias constantes ayudan al sistema pluvial. Es totalmente distinto cuando llegan tormentas muy fuertes con muchos milímetros en pocos minutos", sostuvo.
El funcionario contó que los operarios recorrieron distintos barrios retirando residuos que obstruían las bocas de tormenta. "Cuando empieza a ingresar el residuo suelto, el nylon, el cartón o las botellas terminan tapando las rejillas y ahí es cuando tenemos que salir con personal municipal a limpiar para que el agua pueda escurrir", explicó.
Haspert indicó que el municipio comenzó con las tareas preventivas varios días antes gracias a los pronósticos meteorológicos. "Anoche estuvimos trabajando hasta las dos de la mañana y hoy muy temprano ya había camiones Vactor en distintos puntos de la ciudad", detalló.
Algunos sectores todavía requieren nuevas obras
Si bien destacó que el sistema respondió correctamente, reconoció que persisten puntos donde será necesario ampliar la infraestructura. "En calle Boer tenemos que sumar alguna obra más porque el agua llegó hasta ese sector y hay que conectarla. Hoy Obras Públicas nos confirmó que ese trabajo está en licitación", señaló.
También mencionó complicaciones en la calle San Julián, en Valentina Sur, camino a la balsa, donde durante la madrugada todavía había unos 30 centímetros de agua acumulada. Allí aclaró que todavía no existe infraestructura pluvial porque se trata de calles de tierra.
Como contrapartida, puso como ejemplo el barrio La Familia, recientemente asfaltado.
"Hace pocos días terminaron el pavimento y anoche pasé cerca de las doce y media. No había una gota de agua. Antes de cada lluvia quedaban calles con barro durante varios días. Hoy les cambió la vida a esos vecinos", afirmó.
"Las tormentas nos permiten saber qué pasa debajo del asfalto"
Haspert remarcó que cada lluvia sirve para detectar fallas ocultas en la red de desagües. "Las tormentas nos muestran qué está pasando tres metros debajo del asfalto. Es la única forma de saber cómo está funcionando realmente el sistema pluvial", explicó.
En ese sentido recordó la limpieza realizada días atrás sobre un conducto ubicado en la avenida Olascoaga, donde retiraron cientos de botellas acumuladas. "Sacamos una enorme cantidad de botellas. Si esa limpieza no se hacía antes de esta lluvia, seguramente hoy estaríamos hablando de otro panorama", aseguró.
El subsecretario insistió en que muchos inconvenientes comienzan con residuos arrojados en la vía pública. "Una botella que alguien tira por la ventanilla termina formando un tapón en algún lugar. Después alguien tiene que meterse a varios metros bajo tierra para sacarla", advirtió.
Incluso sostuvo que, desde el punto de vista del mantenimiento, la ciudad todavía enfrenta un desafío cultural. "Neuquén tiene uno de los mejores sistemas de higiene del país, pero necesitamos más colaboración de los vecinos. Si cada uno cuidara su frente, la ciudad cambiaría automáticamente", afirmó.
El crecimiento urbano obliga a ampliar los servicios
Analizó el crecimiento de Neuquén y cómo ese proceso obliga a extender permanentemente los servicios municipales. Explicó que nuevos sectores urbanizados, como Rincón del Río, comenzaron a demandar rápidamente recolección de residuos y otros servicios básicos.
"El crecimiento de la ciudad es muy fuerte. Apenas llegan las primeras familias ya hay que llevar el servicio de recolección", comentó.
Además valoró el desarrollo de los loteos con servicios impulsados por la gestión municipal. "Durante muchos años discutimos cómo urbanizar la meseta y nunca se concretaba. Hoy hay una decisión muy clara que permitió avanzar y eso cambia completamente la planificación de la ciudad", sostuvo.
Un operativo ya está listo si Argentina vuelve a festejar
Más allá del trabajo por las lluvias, el municipio también mantiene preparado un importante despliegue para la noche de este sábado, en caso de que la Selección Argentina vuelva a generar una celebración masiva.
Haspert confirmó que entre 20 y 25 empleados municipales estarán afectados exclusivamente a las tareas de limpieza. "Tengo muchas ganas de ir a limpiar esta noche porque eso significaría que hay festejos", expresó entre risas.
Explicó que el operativo comenzará incluso antes de que finalice el partido, con cuadrillas distribuidas en la zona donde se concentran los hinchas. "Ya cuando la gente empieza a reunirse aparecen residuos y nosotros vamos vaciando los canastos. Después esperamos a que la Policía despeje completamente el lugar para ingresar con toda la limpieza y recién entonces se libera el tránsito", detalló.
Recordó que durante el último festejo participaron entre 15.000 y 20.000 personas y destacó que el objetivo es mantener un ambiente seguro para las familias. "Queremos que sea un festejo sano. Por eso se controla el ingreso de botellas de vidrio, bebidas alcohólicas y cualquier elemento que pueda representar un riesgo", concluyó.