Durante semanas, cruzar desde Neuquén hacia Cipolletti implicó paciencia, filas interminables y maniobras incómodas en medio de desvíos y cambios de circulación. Pero esa rutina empezará a quedar atrás desde el próximo martes, cuando se habiliten tres carriles de salida desde la capital neuquina hacia los puentes carreteros.
La modificación impactará directamente sobre uno de los puntos más transitados del Alto Valle: el sector de avenida Mosconi y el acceso a los puentes, donde actualmente se ejecuta una de las obras viales más importantes de la ciudad.
Según confirmó el secretario de Infraestructura Urbana del municipio, Alejandro Nicola, la circulación dejará de utilizar los desvíos provisorios y pasará a funcionar sobre una conexión definitiva.
El cambio que miles de automovilistas esperaban
“Vamos a terminar de pavimentar la comunicación con el puente, y el martes habilitamos para que el tránsito venga directamente por esta vía definitiva. Ya no habrá desvío”, explicó Nicola durante una entrevista con el periodista Denis Godoy, en el Noticiero Central, que se emite por el Canal de Noticias 24/7 y AM550.
La nueva configuración permitirá que los vehículos que salen desde Neuquén hacia Cipolletti circulen por tres carriles y se conecten directamente con el actual ingreso que hoy utiliza el tránsito que viene desde Río Negro hacia la capital neuquina por el puente nuevo.
La diferencia será inmediata para quienes atraviesan todos los días ese corredor: menos frenadas, menos embudos y una circulación mucho más fluida en horarios pico.
La obra que se adelantó dos semanas
Uno de los datos que más resaltó el municipio es que la habilitación llegará antes de lo previsto. El cronograma original contemplaba más tiempo de desvíos y restricciones, pero finalmente la apertura se concretará unos 15 días antes.
“Lo estamos haciendo 15 días antes de lo previsto”, destacó Nicola.
Detrás de esa aceleración hubo un esquema de trabajo poco habitual para obras urbanas de esta magnitud. La Municipalidad organizó tareas durante las 24 horas, con múltiples cuadrillas y maquinaria trabajando de manera simultánea sobre distintos sectores.
“Cuando hicimos esta licitación pusimos particularidades que no son habituales, como el trabajo mañana, tarde y noche”, explicó el funcionario.
Una transformación que seguirá hasta diciembre
Aunque desde la próxima semana cambiará gran parte de la circulación diaria entre Neuquén y Cipolletti, la obra integral continuará durante varios meses más.
En paralelo, avanza la construcción del viaducto elevado que reorganizará definitivamente el tránsito en la zona. Esa estructura permitirá separar los flujos vehiculares y evitar cruces conflictivos sobre uno de los accesos más cargados del Alto Valle.
“Por abajo del viaducto cruza Obrero Argentino, que ya no se va a interrumpir más por la avenida Mosconi”, señaló Nicola.
Actualmente se ejecutan los pilotes que sostendrán la estructura superior: perforaciones de 17 metros de profundidad que forman parte de la base del nuevo paso elevado. Según indicó el funcionario, la obra completa estaría terminada en diciembre.
Uno de los aspectos que más destacó el municipio fue la decisión de sostener el tránsito activo incluso durante las etapas más complejas de la obra.
“Nunca se cortó el tránsito”, remarcó Nicola.
Una obra pensada para una ciudad que cambió para siempre
La apertura de los nuevos carriles aliviará uno de los sectores más complicados para circular entre Neuquén y Cipolletti, pero detrás de esa mejora inmediata hay una transformación mucho más profunda que busca adaptar la ciudad a un crecimiento que desde hace años desbordó la infraestructura original.
La obra sobre avenida Mosconi no sólo apunta a ordenar el tránsito. También forma parte de un rediseño vial y pluvial pensado para una capital neuquina que hoy mueve miles de vehículos más que hace apenas una década y que sigue expandiéndose al ritmo de Vaca Muerta y el crecimiento urbano del Alto Valle.
Nicola, explicó que muchas de las obras que hoy avanzan en simultáneo responden justamente a esa transformación acelerada de la ciudad.
“Hay grandes obras en una ciudad como Neuquén, que se tienen que hacer”, sostuvo el funcionario.
Nicola recordó que el crecimiento urbano modificó por completo sectores donde antes el agua de lluvia se absorbía naturalmente en cañadones y espacios abiertos, pero que hoy están cubiertos por calles, viviendas, veredas y asfalto.
"Ahora el agua queda en la superficie, se acumula y tenemos que llevarla, conducirla”, explicó.
En ese contexto, destacó que la ciudad ya ejecutó unos 350 kilómetros de obras pluviales para evitar situaciones como las inundaciones que afectaron distintos sectores de Neuquén durante las tormentas de 2010 y 2014.