En Budapest, Hungría, el presidente argentino Javier Milei hizo gala de la capacidad productiva y exportadora de Neuquén, con Vaca Muerta, y sostuvo que se posiciona como “un socio confiable, con reservas enormes” para que Europa consiga la “independencia energética”, en plena crisis provocada por la guerra en Medio Oriente.
“Europa buscó durante años la independencia energética, nosotros le ofrecemos algo mejor, un socio confiable con reservas enormes, y un gobierno que honra sus contratos”, dijo Milei, durante su participación en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que se realizó en la capital húngara.
Allí, Milei resaltó el potencial exportador del país y de la región sudamericana que integra, proyectando ventas “que superarán los 30 mil millones de dólares anuales al final de esta década”.
No es menor que Milei haya focalizado la búsqueda del interés europeo en la capacidad de suministros de recursos actualmente críticos, y, especialmente, en el Gas Natural Licuado (GNL) y el petróleo de Vaca Muerta. Por el contrario, indica la especial importancia que tiene Neuquén para el gobierno nacional en esta coyuntura global.
Coincide la cuestión con la posición del gobierno neuquino, de Rolando Figueroa, quien, hace unos días, al inaugurar el Instituto Vaca Muerta, en la capital provincial, remarcó que “por primera vez en la historia decimos que, si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va a ir bien”.