La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, se metió de lleno en modo campaña y presionó públicamente al gobernador Alberto Weretilneck para exigirle obras millonarias que están demoradas en la ciudad. A través de un duro comunicado, reclamó una audiencia urgente para pedir precisiones sobre el Plan Director de Agua Potable, el derivador del Parque Industrial II y la ampliación de la Ruta 22, tres proyectos que todavía no muestran avances concretos.
El mensaje tuvo un claro tono político. Aunque fue presentado como un pedido institucional, la publicación pareció marcar el inicio de una nueva etapa de confrontación con el gobierno provincial en medio de un escenario donde Soria ya empieza a moverse como la principal figura electorales del peronismo rionegrino.
"Queremos obtener precisiones sobre el avance de estas obras que son fundamentales para que Roca siga creciendo", expresó la intendenta. Sin embargo, detrás de esa frase formal quedó un reclamo mucho más fuerte: las obras fueron anunciadas públicamente, algunas incluso licitadas, pero siguen sin ejecutarse.
Además, uno de los puntos más sensibles del planteo apunta al derivador de acceso al Parque Industrial II sobre la Ruta Provincial 6. Esa obra había sido anunciada por Weretilneck durante el aniversario de la ciudad en septiembre de 2024 y prometía ordenar el tránsito pesado, reducir accidentes y potenciar el crecimiento industrial de la región.
Pero la realidad terminó siendo otra. La licitación quedó en la nada porque la única empresa oferente presentó un presupuesto superior a los 1.131 millones de pesos previstos oficialmente. Desde entonces, el proyecto permanece frenado y el parque industrial ubicado frente a la Central Térmica Roca y a pocos kilómetros de la nueva estación de bombero del VMOS, tiene sólo una empresa radicada, pese a los anuncios de la intendencia.
Sin embargo, el reclamo más explosivo tiene que ver con el histórico problema del agua potable en la zona norte. Allí Soria apuntó directamente a una demanda que golpea cada verano a miles de vecinos de Roca: la baja presión y la falta de suministro. El Plan Director de Agua Potable fue anunciado por el gobernador en septiembre de 2025 con financiamiento internacional de CAF por unos 18 millones de dólares. No obstante, pese a que la Provincia aseguró públicamente que ya consiguió los fondos, la obra todavía ni siquiera fue licitada.
El acento en obras que no están
Y ahí aparece uno de los ejes políticos más fuertes del comunicado: el Municipio remarca fechas, anuncios y promesas incumplidas. Primero recuerda el anuncio del derivador en 2024. Después menciona el anuncio del plan de agua en 2025. Y finalmente deja expuesto que, pese al paso del tiempo, las obras siguen sin arrancar.
En paralelo, la intendenta también aprovechó el reciente traspaso de la Ruta 22 a la órbita provincial para volver solicitar la ampliación de la traza urbana. Según planteó el Municipio, la negativa constante de Vialidad Nacional frenó durante años una obra considerada clave para mejorar la circulación y reducir riesgos en uno de los sectores más conflictivos de la ciudad.
Finalmente, Soria cerró el comunicado ofreciendo colaboración al gobierno provincial para concretar los proyectos. Pero el mensaje político ya había quedado instalado. En plena etapa de posicionamiento electoral, la intendenta comenzó a pararse como la dirigente que exige respuestas para Roca y que busca capitalizar el malestar por obras anunciadas que todavía siguen atrapadas entre expedientes, promesas y demoras.