Un proceso que empieza a mostrar resultados
El gobierno de Neuquén continúa con una estrategia sostenida para reducir la deuda pública heredada de la gestión anterior. En los últimos días, la Provincia avanzó con el pago de distintos compromisos financieros que estaban pendientes.
Se trata de obligaciones asumidas en años previos, que incluyen instrumentos financieros y acuerdos con entidades y organismos internacionales.
Estas cancelaciones forman parte de una política orientada a ordenar las cuentas y disminuir el peso de la deuda sobre la administración provincial.
Qué tipo de compromisos se están saldando
Dentro de los pagos realizados se encuentran bonos y letras del Tesoro, además de vencimientos con organismos internacionales y entidades financieras.
Muchas de estas deudas estaban vinculadas a financiamiento de corto plazo, utilizado para cubrir gastos corrientes y con tasas de interés elevadas.
La decisión de avanzar con su cancelación responde a un cambio de enfoque en la gestión de los recursos, con prioridad en la reducción de pasivos y la previsibilidad financiera.
El dato que marca el cambio de rumbo
El gobernador Rolando Figueroa destacó el avance del proceso con un indicador concreto:
“Ya hemos cancelado el 43% de la deuda pública que hemos heredado”, destacó.
Además, explicó que desde el inicio de la gestión se planteó un objetivo claro en materia económica.
“Cuando asumimos nos propusimos un cambio, ordenar las cuentas con una administración austera y responsable”, señaló.
Un escenario distinto hacia adelante
La reducción del endeudamiento permite a la Provincia mejorar su situación financiera y proyectar con mayor claridad los próximos pasos.
Con menos compromisos pendientes, se amplía el margen para sostener el funcionamiento del Estado y avanzar en nuevas iniciativas.
En ese camino, el proceso de desendeudamiento se consolida como uno de los ejes centrales de la gestión actual.