¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Lunes 23 de Marzo, Neuquén, Argentina
Logo Am2022
PUBLICIDAD

El obispo de Neuquén reivindicó a Jaime De Nevares y llamó a sostener la memoria activa

En un mensaje a la comunidad neuquina por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el obispo Fernando Croxatto recordó el compromiso del histórico Jaime de Nevares durante la dictadura y llamó a sostener la memoria con acciones concretas en el presente.

PUBLICIDAD
Fernando Croxatto: memoria, autocrítica de la Iglesia y un llamado a actuar en el presente.

En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, el obispo de Neuquén, Fernando Croxatto, difundió un mensaje en el que convocó a la sociedad a ejercitar la memoria y a asumir un compromiso activo con los derechos humanos, tomando como referencia el legado del histórico obispo Jaime de Nevares.

“Hoy, después de 50 años, volvemos a necesitar abrir no solamente las puertas del templo, sino también las puertas de nuestro corazón”, expresó Croxatto, en una clara alusión al gesto que tuvo De Nevares en la antesala del golpe, cuando dejó abiertas las puertas de la catedral para dar refugio a quienes eran perseguidos.

En su mensaje, el obispo calificó al golpe como “uno de los días más tristes, dolorosos y trágicos de la historia argentina” y sostuvo que, a lo largo de estas cinco décadas, la sociedad ha hecho un esfuerzo colectivo por sostener la memoria y aprender de lo ocurrido.

Croxatto destacó especialmente el rol que tuvo la Iglesia neuquina durante aquellos años, diferenciándolo del comportamiento de otros sectores. “Reconozco y agradezco el testimonio valiente que la Diócesis de Neuquén ofreció desde aquellos años de terror, de la mano del querido padre obispo Jaime de Nevares”, afirmó.

“Reconozco y agradezco el testimonio valiente que la Diócesis de Neuquén ofreció desde aquellos años de terror, de la mano del querido padre obispo Jaime de Nevares”, dijo Croxatto.

En ese sentido, recordó que De Nevares “acompañó a familiares de detenidos-desaparecidos, documentó denuncias, abrió sus templos como refugio y exigió, una y otra vez, verdad y justicia”, y subrayó que ese compromiso “no fue un gesto aislado”, sino parte de una opción clara por los sectores más vulnerables.

El actual obispo también hizo una autocrítica sobre el rol de la Iglesia en ese período. Señaló que “no estuvo a la altura de las circunstancias” y que “el miedo condicionó a muchos al silencio”, aunque remarcó que en Neuquén hubo religiosos y laicos que decidieron no callar y convertirse en la voz de quienes no podían hablar.

Lejos de limitar el mensaje al pasado, Croxatto puso el foco en el presente y planteó que la defensa de los derechos humanos debe ser una tarea cotidiana. “Nuestro tiempo es hoy. La memoria debe estar acompañada de actos que nos animen a buscar el bien común”, sostuvo.

En esa línea, enumeró problemáticas actuales que, a su entender, requieren el mismo compromiso: la desigualdad social, la situación de los sectores más vulnerables, el cuidado del ambiente, la protección de los pueblos originarios y la necesidad de fortalecer una democracia basada en el diálogo.

“El desafío es no quedarnos solo en el recuerdo, sino transformar esa memoria en acción”, planteó el obispo, quien además remarcó que el “Nunca Más” debe seguir siendo una construcción colectiva.

Finalmente, Croxatto llamó a renovar la esperanza y a trabajar por una sociedad más justa: “La fidelidad a estos tiempos nos exige valentía para decir la verdad y compromiso para sanar las heridas que aún permanecen abiertas”.

Así, a medio siglo del golpe, el mensaje de la Iglesia neuquina volvió a poner en primer plano la figura de De Nevares y la necesidad de que la memoria no sea solo conmemoración, sino también guía para el presente.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD