Una semana de tensión, pero con avances concretos
El inicio de la obra sobre Avenida Mosconi generó demoras, desvíos y escenas de tránsito cargadas en distintos puntos de la ciudad de Neuquén. Sin embargo, mientras los conductores se adaptan a los nuevos recorridos, los trabajos avanzan a ritmo sostenido en varios frentes simultáneos.
El tramo en ejecución va desde calle Gatica hasta calle Linares, donde la intervención ya modificó por completo la fisonomía de una de las principales arterias de la capital.
“Estamos trabajando de forma muy intensa desde Gatica hasta Linares con distintos frentes de obra”, aseguró en diálogo con la AM550, el ingeniero Alejandro Nicola, secretario de Infraestructura de la Municipalidad de Neuquén
Frentes de obra en simultáneo para acortar los tiempos
Según explicó el secretario de Infraestructura municipal, Alejandro Nicola, los trabajos se desarrollan de manera intensa en distintos puntos del corredor. Actualmente hay tareas activas entre calle Chubut y Linares, además de sectores cercanos a Avenida Olascoaga, donde operan máquinas y cuadrillas de forma permanente.
“El último frente que habilitamos es de Chubut a Linares, allí tenemos los trabajos hasta Olascoaga, estamos con distintos frentes”, destacó Nicola
Las tareas incluyen fresado del pavimento, demolición, retiro de material y preparación del terreno para llegar al llamado “nivel cero”, paso clave para comenzar a construir la nueva base de la avenida.
En paralelo, avanzan obras subterráneas fundamentales: redes de agua, cloacas, electricidad e infraestructura pluvial que acompañarán la nueva traza.
Qué se está haciendo debajo de la avenida
Uno de los ejes menos visibles, pero más importantes, es la renovación integral de servicios. En la zona central se trabaja con cañerías de agua y cloacas, además de la instalación eléctrica que alimentará la futura iluminación.
“En la parte central estamos colocando las cañerías de infraestructura de agua, cloacas, electricidad para la iluminación”, puntualizó el funcionario.
Las obras pluviales, en tanto, se ubicarán por debajo del sector donde se proyecta la bicisenda. Todo ese sistema busca mejorar el escurrimiento del agua y acompañar el crecimiento urbano de la ciudad.
Material reciclado y reutilización en la nueva traza
Otro de los puntos destacados del avance es el volumen de material removido.
“El sábado pasado retiramos 1900 camiones con todo el material que se recicla”, mencionó el ingeniero, en relación a los escombros y restos del antiguo terraplén.
Ese material no se descarta: parte se reutiliza como relleno y otra se procesa para reincorporarse en la estructura de la nueva calzada, una práctica que permite optimizar recursos en una obra de gran escala.
Nuevos cruces y desde cuándo podría empezar a usarse la nueva obra
Uno de los datos más esperados en medio del caos vehicular es el de los plazos. Según lo informado, los sectores ubicados desde Avenida Olascoaga hacia el oeste podrían comenzar a habilitarse nuevos cruces en un plazo aproximado de 45 días.
En esos tramos ya se proyecta la colocación de la carpeta asfáltica, una vez finalizadas las tareas de base e infraestructura.
“Los tramos que van de Olascoaga hacia oeste podrían habilitarse en próximos 45 días”, adelantó Nicola.
Además, el plan general prevé que la circulación vial sea lo primero en normalizarse: hacia septiembre podrían habilitarse distintos sectores, incluso con la obra aún en ejecución.
Un esquema de trabajo continuo para cumplir el objetivo
El plazo total de la obra es de un año, con finalización estimada entre enero y febrero. Para sostener ese cronograma, el Municipio dispuso un esquema de trabajo durante las 24 horas, dividido en turnos.
Esta modalidad busca anticiparse a posibles demoras, como las que puede generar el clima, y mantener el ritmo en una intervención que, en condiciones normales, tendría plazos diferentes y más extensos.
“Esta obra normal sería de 2 años y medio. Por eso acortamos plazo con esta organización en tres turnos todo el día”, enfatizó.
Una transformación que ya empieza a tomar forma
Aunque las primeras semanas estuvieron marcadas por la congestión y la incertidumbre, el despliegue de maquinaria, la apertura de múltiples frentes y la definición de plazos empiezan a mostrar un horizonte más claro para quienes circulan a diario por la ciudad.
Con avances visibles en superficie y bajo tierra, la obra sobre la Avenida Mosconi se encamina a modificar uno de los corredores más exigidos de Neuquén, con etapas que, de a poco, comenzarán a devolver fluidez al tránsito.
“La obra se va a terminar, de eso no hay dudas”, dijo el secretario de Infraestructura.