Las máquinas despertaron dudas y el Municipio salió a explicar el origen de las obras
Los movimientos de suelo en la barda de la zona norte de Neuquén generaron preguntas entre vecinos preocupados por el avance de maquinaria, las molestias propias de una obra y el futuro de un sector que muchos utilizan para actividades recreativas.
Ante esa situación, la Municipalidad difundió precisiones sobre el origen de los terrenos donde hoy se realizan los trabajos y aclaró que las intervenciones se desarrollan íntegramente dentro de parcelas de propiedad privada, sin afectar tierras públicas.
La explicación busca despejar dudas sobre un tema que en los últimos días generó consultas y distintas interpretaciones respecto de la utilización de ese sector de la ciudad.
La historia de las tierras comenzó hace casi una década
Según informó el Municipio, el cambio en la condición de esos lotes no es reciente.
El proceso se inició en 2017, cuando el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza 13.748, que habilitó desafectar esas parcelas del uso público para ponerlas a la venta. La medida se completó en 2018 con el Decreto 0103/18, firmado durante la gestión del entonces intendente Horacio "Pechi" Quiroga.
A partir de ese procedimiento, los terrenos fueron licitados, vendidos y escriturados a particulares con destinos comerciales e inmobiliarios ya previstos en la normativa vigente.
Por ese motivo, explicaron desde el Ejecutivo municipal, las máquinas que hoy trabajan en la zona lo hacen dentro de predios que pertenecen legalmente a propietarios privados, quienes ejercen los derechos adquiridos con esas operaciones.
La nueva avenida apunta a ordenar uno de los accesos más transitados
En paralelo a esa aclaración, las comisiones vecinales de Rincón de Emilio y 14 de Octubre-Copol difundieron información sobre la obra que se ejecuta sobre la avenida Mandalari, una intervención que busca mejorar uno de los principales accesos al norte de la ciudad.
Según explicaron, la nueva traza tendrá características similares a la calle Albardón y permitirá ordenar la circulación hacia Rincón de Emilio, Rincón del Río, Copol, 14 de Octubre, Alta Barda y otros sectores cercanos.
El proyecto contempla una calzada de doble mano de 12 metros de ancho, iluminación LED, señalización, dos rotondas para distribuir el tránsito, una ciclovía conectada con Parque Norte, veredas peatonales y un sistema pluvial destinado a mejorar el escurrimiento del agua.
Qué cambia para quienes utilizan la barda
Las autoridades vecinales reconocieron que toda obra de estas características genera inconvenientes temporales mientras se ejecuta, aunque remarcaron que el objetivo es mejorar la circulación y aumentar las condiciones de seguridad tanto para automovilistas como para peatones y ciclistas.
En ese contexto, el Municipio insistió en diferenciar dos cuestiones: por un lado, los desarrollos que avanzan dentro de terrenos privados vendidos hace varios años y, por otro, la ejecución de una obra pública destinada a mejorar la conectividad de toda la zona norte.
Con esa explicación, el Ejecutivo buscó aportar el contexto histórico y jurídico detrás de los trabajos que hoy pueden observarse en la barda, un sector que en los últimos días quedó en el centro de la atención vecinal.