La identificación de tres nuevos sitios paleontológicos con restos de bosques petrificados en una zona rural próxima a Pilcaniyeu activó un protocolo de protección patrimonial impulsado por el gobierno de la provincia de Río Negro. El procedimiento incluyó inspecciones en terreno, relevamiento científico y el traslado de muestras para su estudio especializado.
La intervención fue coordinada por la Secretaría de Cultura rionegrina, a través de la Dirección de Patrimonio y Museos, en el marco del Plan Provincial de Conservación, Investigación del Patrimonio Cultural y Natural, una estrategia destinada a fortalecer la preservación de bienes arqueológicos, paleontológicos e históricos en todo el territorio de la vecina provincia.
Un aviso de un productor rural dio inicio al operativo
El procedimiento comenzó cuando el propietario de un establecimiento rural informó a las autoridades sobre la presencia de posibles restos fósiles en su campo. A partir de esa comunicación, la Dirección de Patrimonio y Museos intervino como autoridad competente y autorizó una prospección para verificar el hallazgo y determinar su valor científico y patrimonial.
La legislación de la provincia de Río Negro establece que cualquier descubrimiento de estas características debe ser comunicado a las autoridades para evitar daños, extracción ilegal o pérdida de información científica.
Tres sitios paleontológicos y una decena de árboles petrificados
Las tareas de inspección y documentación fueron realizadas de manera conjunta entre la Dirección de Patrimonio y Museos, la Patrulla Ambiental del Escuadrón 34 Bariloche de Gendarmería Nacional, personal del Centro Educativo de Perfeccionamiento Específico Bariloche y especialistas de la Asociación Paleontológica de Bariloche.
Durante el relevamiento se identificaron tres sitios paleontológicos diferentes con más de trece ejemplares de árboles petrificados pertenecientes a especies de coníferas y angiospermas.
Según los especialistas, los restos tendrían una antigüedad aproximada de 50 millones de años y corresponden al período Eoceno, una etapa clave para comprender la evolución de los ecosistemas patagónicos.
Cómo funciona el protocolo de protección patrimonial
Una vez confirmado el hallazgo, los equipos técnicos aplicaron los protocolos establecidos por la Ley Provincial 3041 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico.
El procedimiento contempla varias etapas:
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Verificación técnica del descubrimiento.
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Registro fotográfico y georreferenciación de los sitios.
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Evaluación científica preliminar.
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Extracción controlada de muestras.
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Conservación y traslado bajo protocolos específicos.
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Resguardo en instituciones autorizadas.
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Estudios especializados para determinar características y relevancia.
En este caso, el material recuperado fue trasladado al Museo Paleontológico de Bariloche, donde permanecerá bajo custodia para su análisis.
Un hallazgo con valor científico y potencial turístico
El director de Patrimonio y Museos de Río Negro, Pablo Chafrat, destacó que el descubrimiento amplía las posibilidades de investigación sobre la historia natural de la provincia y refuerza la importancia de preservar estos bienes.
Además, señaló que la colaboración entre organismos públicos, instituciones científicas y vecinos resulta fundamental para detectar y proteger este tipo de recursos.
Desde el Gobierno rionegrino remarcaron que el patrimonio paleontológico también puede convertirse en una herramienta de desarrollo económico, especialmente a través del turismo científico, educativo y cultural, una actividad que gana protagonismo en distintas localidades de la Patagonia.
Qué importancia tiene para la región andina de Río Negro
El hallazgo se produjo en un sector estratégico de la Región Sur, próximo a Pilcaniyeu y relativamente cercano a Bariloche. Para los investigadores, la aparición de nuevos bosques petrificados podría aportar información inédita sobre los antiguos ambientes naturales que existieron en la zona hace millones de años.
Además de su relevancia científica, estos descubrimientos fortalecen el patrimonio cultural rionegrino y abren la posibilidad de futuras investigaciones que permitan conocer mejor la evolución geológica y biológica de la Patagonia.