La Provincia redoblará la inversión en seguridad con la incorporación de 500 nuevos patrulleros, más equipamiento tecnológico y nuevo armamento para la Policía del Neuquén. El anuncio fue realizado por el gobernador Rolando Figueroa, quien ratificó la decisión de fortalecer las herramientas operativas de las fuerzas de seguridad para enfrentar el avance de las organizaciones criminales y mejorar la prevención en ciudades y localidades del interior.
La medida impactará tanto en Neuquén capital como en localidades del Alto Valle, la Confluencia, la cordillera y el norte neuquino, donde la presencia policial y la capacidad de respuesta son temas centrales para vecinos y autoridades.
Más patrulleros y tecnología para combatir el delito
Durante una actividad oficial, Figueroa destacó el esfuerzo económico que realiza la Provincia para dotar a la Policía de mejores recursos. "Tenemos la mejor policía de la Argentina y vamos a seguir invirtiendo en ese sentido", aseguró el mandatario, quien remarcó que la inversión incluye desde chalecos y armas no letales hasta tecnología de última generación.
El mandatario provincial confirmó que la administración provincial se encuentra próxima a concretar la compra de los nuevos patrulleros, una incorporación que permitirá renovar parte de la flota actual y ampliar la cobertura en distintos puntos del territorio.
La decisión se enmarca en una política de fortalecimiento de la seguridad pública impulsada por el Gobierno provincial, en un contexto donde el crecimiento demográfico, el desarrollo de Vaca Muerta y el aumento de la circulación de personas y mercancías exigen mayores controles y capacidad operativa.
Drones, cámaras y monitoreo inteligente
Uno de los ejes centrales de la estrategia provincial es la incorporación de tecnología aplicada a la prevención e investigación criminal.
Figueroa resaltó el trabajo realizado con drones, una herramienta que, según explicó, permitió detectar bandas delictivas y aportar pruebas clave en distintas investigaciones. "Han ayudado muchísimo en poder detectar a distintas bandas criminales y poder desmenuzar las distintas redes que tienen estos personajes", sostuvo.
Además, adelantó que continuará la inversión en cámaras de videovigilancia y que se potenciará el centro de monitoreo provincial con equipamiento propio y tecnología de última generación.
El objetivo es ampliar la capacidad de observación y respuesta en rutas, accesos urbanos y sectores estratégicos de la provincia, incluyendo áreas de fuerte actividad económica vinculadas a la industria hidrocarburífera como Vaca Muerta.
Una inversión millonaria contra el narcotráfico
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, destacó que Neuquén ya destinó más de 5.500 millones de pesos a políticas de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Según detalló, esos recursos se tradujeron en vehículos, equipamiento de seguridad, software especializado para investigaciones y herramientas tecnológicas que permiten mejorar el trabajo policial.
"No podíamos avanzar en esta decisión sin estar a la altura de las circunstancias y de la criminalidad organizada del siglo XXI", afirmó Nicolini.
El funcionario señaló además que la Policía del Neuquén cuenta actualmente con una flota de drones operada por 25 pilotos especializados. Estos equipos realizan tareas de vigilancia a distancia, reducen riesgos para el personal policial y generan evidencia que luego puede utilizarse en procedimientos judiciales y allanamientos.
Qué implica para los vecinos de Neuquén
La incorporación de 500 nuevos patrulleros, cámaras y tecnología de monitoreo tendrá impacto directo en la seguridad cotidiana de los habitantes de la ciudad de Neuquén, Plottier, Centenario, Cutral Co, Plaza Huincul, Zapala, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y otras localidades.
Desde el Gobierno provincial sostienen que la modernización del equipamiento permitirá reducir tiempos de respuesta, fortalecer los operativos preventivos y mejorar las investigaciones vinculadas al narcotráfico y otros delitos complejos.
La inversión también acompaña el crecimiento poblacional que experimenta la provincia, especialmente en la región de Vaca Muerta, donde la expansión económica genera nuevos desafíos en materia de seguridad urbana y control territorial.