El viejo puente sobre el río Colorado volvió a quedar en el centro de la preocupación regional. Por allí pasan todos los días miles de vehículos, camiones de carga, colectivos de larga distancia y turistas que entran y salen de la Patagonia. Sin embargo, la estructura, castigada por el paso del tiempo, el tránsito pesado y la falta de mantenimiento, ahora quedó directamente sin fondos para su reparación.
La decisión cayó como un balde de agua fría en Río Negro y La Pampa. La Decisión Administrativa 202/2026, publicada esta semana en el Boletín Oficial, oficializó el feroz recorte de partidas destinadas a infraestructura vial en el sur del país. Y entre las obras golpeadas apareció el puente que conecta Río Colorado con La Adela, considerado como la principal vía de ingreso a la Patagonia.
Pero el problema no es solamente económico. El temor crece porque el puente arrastra un visible deterioro desde hace años. Conductores que cruzan habitualmente la estructura vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre el desgaste del asfalto, las vibraciones y el estado general del paso interprovincial. Ahora, con el financiamiento congelado, la incertidumbre es todavía mayor.
Además, el recorte impacta de lleno en uno de los corredores más sensibles del país. El puente funciona como una verdadera puerta de entrada a la Patagonia. Todo el movimiento comercial entre el norte y el sur atraviesa ese sector estratégico de la Ruta Nacional 22. Cada camión con frutas, combustibles, mercadería o producción regional depende de ese enlace vital entre provincias.
Mientras tanto, desde el Gobierno de Río Negro no ocultaron el malestar. El ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, cuestionó duramente la decisión nacional y aseguró que las rutas nacionales “no son prioridad” para la gestión de Javier Milei. Sus declaraciones encendieron todavía más la alarma porque también vinculó el abandono del puente con el crítico estado de otras rutas como la 151 y la 152, escenarios permanentes de accidentes, pozos y reclamos.
Y como si eso fuera poco, el ajuste nacional no quedó solamente en el puente. También quedaron afectados fondos para la travesía urbana de Choele Choel, obras de seguridad vial sobre la Ruta 22 y proyectos de saneamiento en Catriel. En distintas ciudades rionegrinas crece la sensación de que el interior quedó definitivamente relegado de la agenda nacional.