Las cuentas de Río Negro recibieron un fuerte empujón en julio. La recaudación de impuestos provinciales alcanzó los $82.330 millones, una cifra que representa una mejora del 9% respecto de junio y que permitió volver a cruzar una barrera que la Provincia no alcanzaba desde los primeros meses del año. El dato adquiere mayor relevancia porque el crecimiento interanual llegó al 43,45%, por encima de una inflación que ronda el 33,5%.
En el acumulado de 2026, la Agencia de Recaudación Tributaria ya contabiliza $550.398 millones. Enero y febrero habían sido hasta ahora los meses más fuertes, con $83.800 millones y $89.190 millones respectivamente. Después llegó una seguidilla de cuatro meses por debajo de los $80.000 millones. Julio rompió esa tendencia y volvió a poner a la recaudación provincial por encima de ese techo.
Pero hubo un impuesto que se llevó todas las miradas. Ingresos Brutos aportó $63.986 millones, convirtiéndose en el mejor registro del año para este tributo directamente vinculado con el consumo y el movimiento de la economía. El impuesto representó nada menos que el 77,71% de toda la recaudación provincial de julio, muy por encima del promedio del 73% que acumula durante el año.
El resto de los recursos llegó desde distintos frentes. El impuesto Automotor aportó $6.153 millones, Sellos sumó $6.494 millones, el Inmobiliario generó $2.046 millones y otros tributos de jurisdicción provincial agregaron $3.649 millones. Casi todos mostraron una mejora frente a junio. La excepción fue Sellos, que tuvo una caída del 10,8%.
La mejora de los ingresos, sin embargo, aparece en un momento particularmente exigente para las finanzas provinciales. Durante agosto, Río Negro deberá afrontar la primera retención de $30.000 millones de la coparticipación federal, correspondiente al anticipo de $120.000 millones solicitado por el Gobierno provincial. El acuerdo contempla cuatro cuotas que impactarán directamente sobre los recursos que recibe la Provincia.
Y todavía hay otro golpe fuerte en el horizonte: en septiembre vence una nueva cuota del bono del Plan Castello, por unos $62.400 millones. Frente a este escenario, la administración de Alberto Weretilneck cuenta con una herramienta financiera autorizada por la Legislatura a fines de 2025: la posibilidad de emitir Letras por hasta $120.000 millones para afrontar los compromisos de pago del segundo semestre.