Este 7 de abril se cumplen 12 años del temporal de lluvia que arrasó en Neuquén. El fenómeno "Lucrecia" fue el peor en 40 años y dejó una cifra récord de agua: en 12 horas cayeron 118 milímetros, volumen casi equivalente a la media anual en la capital. Hubo más de mil evacuados y postales que quedarán para la historia.
El total de lluvia fue de 264 milímetros, cuando la media histórica del mes era de 15.7 en ese entonces. Se estimó que el 80% de la capital neuquina quedó bajo agua, con barrios aislados y pérdidas millonarias, no solo debido por los daños sino porque paralizó toda la actividad comercial de la ciudad.
Además de la lluvia e inundaciones, el temporal desató ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora, algo que sumado a la lluvia fue realmente catastrófico para la ciudad y su infraestructura.
Vecinos recuerdan que días previos a ese 7 de abril de 2014 llegaban mensajes de entes del Estado a los celulares advirtiendo que se aproximaba un evento meteorológico anormal para la zona, previendo que podía provocar problemas en la ciudad.
Las complicadas condiciones climáticas continuaron por más de un día y se dispuso un Comité de Emergencias que ordenó asueto en todos los organismos públicos. Durante esos días no hubo clases ni transporte, tampoco abrieron los comercios del bajo, debido a la dificultad para trasladarse.
Daños y evacuados
El temporal dejó graves daños en infraestructura, luz, agua y caminos intransitables. Debido a esto el río Neuquén y Limay se desbordaron, afectando principalmente las viviendas cercanas a la costa.
Hubo pacientes internados en el Hospital Bouquet Roldán que debieron ser evacuados por el riesgo al que se exponían en el establecimiento. Por otro lado la Ruta 22 se transformó en un dique que contuvo el agua y generó la inundación completa de un gran sector comercial.
Durante horas el agua bajó con fuerza desde lo alto de las bardas, en la zona más elevada de la ciudad, generando grandes arroyos en el medio de las calles de tierra y socavando miles de viviendas a su paso.
Previamente la lluvia había sido advertida ya que anunciaba que podía llegar a superar el temporal de 1975 en Neuquén, que causó la muerte de unas 24 personas.
Frente al desolador panorama y la desesperación, ese abril de 2014 el Gobierno dispuso que el Ejército Argentino preste "ayuda humanitaria" en Neuquén para asistir a los damnificados y se decretó emergencia climática.