Durante el fin de semana, distintos controles desplegados en rutas y sectores clave de Junín de los Andes expusieron una escena que se repite en el sur neuquino: pesca irregular en zonas protegidas y personas que circulan sin respetar las normas. En paralelo, uno de los procedimientos terminó con la detención de un hombre que tenía un pedido de captura vigente por delitos graves.
Controles en ríos y lagos: lo que encontraron
El primero de los operativos se realizó entre la tarde del domingo 29 y la madrugada del lunes 30 de marzo. Personal de la División Brigada Rural y Abigeato Zona Sur, junto a Fauna de San Martín de los Andes, recorrió rutas nacionales 40 y 234, la ruta provincial 63 y sectores como Meliquina, el lago y río homónimos, el río Caleufú, la confluencia con el Traful y Malahuaca.
En esos controles, detectaron múltiples infracciones vinculadas a la actividad de pesca. Labraron ocho actas contravencionales y secuestraron 33 truchas arcoíris, siete cañas de pesca y doce recipientes utilizados para la actividad.
Además, reforzaron la presencia en horarios nocturnos para evitar la pesca fuera del tiempo permitido, uno de los puntos donde más se concentran las irregularidades.
Un operativo que terminó con una detención
Horas más tarde, cerca de las 23 del mismo domingo, otro control sobre la ruta provincial 61, a la altura de Spring Creek Lodge, derivó en un resultado aún más delicado.
En un procedimiento conjunto con Guardafaunas de Junín de los Andes, identificaron a los ocupantes de dos vehículos. Al verificar los datos, detectaron que uno de ellos, un hombre de 37 años, tenía un pedido de captura vigente emitido por el Ministerio Público Fiscal de Río Negro.
El requerimiento judicial correspondía a una causa por privación ilegítima de la libertad, abuso sexual, amenazas y lesiones.
Traslado y actuación judicial
Tras confirmar la situación a través de análisis criminal, los efectivos avanzaron con la demora del hombre y su traslado, con intervención de la Comisaría 25 y la División Tránsito de Junín de los Andes.
Los operativos dejaron en evidencia no solo el incumplimiento de normas en zonas sensibles, sino también la importancia de los controles en rutas y áreas rurales, donde en un mismo procedimiento pueden aparecer desde infracciones contravencionales hasta personas con cuentas pendientes con la Justicia.