Río Negro presentó un proyecto de ley que reforma integralmente el sistema de farmacias, con el objetivo de modernizar la normativa vigente, eliminar restricciones y ampliar el acceso a los medicamentos. La iniciativa incorpora tecnología, flexibiliza la instalación de farmacias y habilita nuevos esquemas de provisión.
Entre los principales cambios se destacan: la receta electrónica obligatoria en toda la provincia, la habilitación de la telefarmacia y la entrega a domicilio con trazabilidad; la posibilidad de que cualquier persona física o jurídica pueda ser titular de una farmacia, manteniendo la exigencia de un Director Técnico farmacéutico; la eliminación de las restricciones de distancia mínima entre farmacias; incentivos para la instalación en zonas con menor cobertura; y la autorización para que PROFARSE provea medicamentos de forma directa o mediante convenios con droguerías.
La posición del Colegio de Farmacéuticos
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Río Negro, Alejandra Fanloo, cuestionó la iniciativa y señaló que el sector no fue consultado. “No nos consultaron. No hicimos aportes. Nos enteramos cuando lo anunció el gobernador. No cayó muy bien que digamos”, afirmó en Radio Kaos de Roca.
Fanloo reconoció que la actualización de la receta electrónica era necesaria y que el Colegio la venía reclamando para trabajar de manera eficaz. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos de la desregulación: “Tenemos buenas distribuciones de farmacias en las distintas ciudades y barrios. La ley aseguraba que las farmacias se distribuyeran bien. La desregulación hace que una farmacia se pueda poner al lado de otra sin restricciones”.
La dirigente explicó que el nuevo régimen permite que cualquier persona o empresa pueda abrir una farmacia en cualquier lugar habilitado, lo que cambia el modelo sanitario: “Era un modelo donde el medicamento era un bien de salud y cambia a un modelo mercantilista. No es posible eso, tiene consecuencias. El medicamento es para la salud y no puede ser tratado como una mercadería más. Hay que proteger que el medicamento sea un bien social para la sociedad”.
Fanloo informó que el Colegio envió notas al ministro de Salud, al gobernador y a la Legislatura para solicitar participación en el debate cuando el proyecto sea tratado en comisiones. “Es algo que nos compete directamente, es la desregulación de nuestro trabajo”, subrayó.