En apenas 40 minutos y con una tecnología que parece salida del futuro, un paciente volvió a tener una vida normal tras recibir un marcapasos de última generación en la Clínica Viedma, en un procedimiento que marca un antes y un después en la cardiología de Río Negro.
El implante fue realizado por el equipo del Servicio de Electrofisiología de la Unidad de Cardiología, encabezado por el médico Martín Calvelo, con la supervisión del especialista Ariel Estévez, proctor de la empresa Medtronic, líder mundial en tecnología médica. No se trató de una intervención más: fue la llegada concreta de un dispositivo revolucionario que cambia las reglas del juego.
Se trata del Micra AV2, un marcapasos diminuto, apenas dos centímetros de largo y dos gramos de peso, que es hasta diez veces más pequeño que los modelos tradicionales. Pero no es solo cuestión de tamaño. Este dispositivo elimina los cables, uno de los puntos más críticos de los marcapasos convencionales, y con eso reduce de manera drástica el riesgo de infecciones y complicaciones.
Además, el procedimiento es mínimamente invasivo. A diferencia de las cirugías tradicionales, no requiere la creación del clásico “bolsillo” bajo la piel donde se alojan los equipos antiguos. Todo se implanta directamente en el corazón mediante una técnica precisa y controlada. Menos intervención, menos riesgo, más recuperación.
Según explicó Calvelo, este tipo de tecnología no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que también amplía las posibilidades médicas. Y hay otro dato que no pasa desapercibido: la batería puede durar entre ocho y trece años, un salto significativo frente a generaciones anteriores.
Pero hay más. El paciente que recibe este tipo de marcapasos prácticamente no tiene limitaciones en su vida diaria. Puede hacer actividad física, moverse con normalidad y retomar su rutina sin restricciones relevantes. Solo debe advertir su condición en controles de seguridad como los de aeropuertos. En este contexto, la Clínica Viedma se convirtió en el primer centro médico de Río Negro en incorporar esta tecnología de avanzada.