Este miércoles 20 de mayo se lleva adelante la Marcha Federal por la Salud Pública, convocada bajo el lema “La salud no puede esperar”, con epicentro en la Ciudad de Buenos Aires y réplicas en distintas provincias. La protesta responde al recorte de $63.000 millones en partidas sanitarias anunciado por el gobierno nacional, que afecta programas, medicamentos y vacunas.
En Río Negro, la seccional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) informó que habrá movilizaciones en los 37 hospitales de la provincia, con paros, asambleas y protestas. El gremio denunció el cierre del programa Remediar, el vaciamiento del PAMI y recortes en Salud Mental y Discapacidad, además de reclamar un aumento salarial de emergencia, regularización del empleo público y pase a planta permanente.
La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores también se suman a la movilización en todos los hospitales públicos de la provincia, en rechazo al desfinanciamiento y en defensa de la salud como derecho. La central obrera denunció la complicidad del ministro Mario Lugones con los coseguros discriminatorios de la obra social UP y exigió la restitución de fondos adeudados a las provincias.
Desde las organizaciones convocantes advirtieron que la situación en hospitales y centros de salud es cada vez más crítica debido a la falta de recursos, el aumento de la demanda de atención pública y la precarización laboral que afecta a miles de trabajadores.
Los organizadores señalaron que la convocatoria buscará replicar el impacto que tuvieron las recientes movilizaciones universitarias y busca visibilizar el impacto del ajuste en hospitales, centros de salud y pacientes, en un contexto de creciente demanda y deterioro de la atención pública.